
El Servicio de Inmigración (ICE) participará en la seguridad del Mundial 2026 en EE. UU. Autoridades y fans temen que su presencia afecte a los visitantes
El ICE se mete a las sedes del Mundial: Seguridad bajo la lupa
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los Estados Unidos confirmó oficialmente que será una pieza clave en el operativo de seguridad durante la Copa del Mundo 2026. Esta decisión, ratificada por el director interino de la agencia, Todd Lyons, ha encendido las alarmas entre activistas, aficionados y alcaldes de las ciudades sede, quienes temen que la presencia de agentes migratorios ahuyente a los visitantes internacionales.
De los 104 partidos del torneo, 78 se jugarán en suelo estadounidense, incluyendo la gran final en el Estadio MetLife de Nueva Jersey, lo que pone al ICE en el Mundial 2026 como un actor central en la vigilancia de las sedes.
Miedo a detenciones: “Podría perjudicar el evento”
La congresista demócrata Nellie Pou cuestionó duramente el anuncio, señalando que si los fanáticos sienten que corren el riesgo de ser encarcelados o sacados injustamente del país, la experiencia del Mundial se arruinará. Por su parte, el alcalde de Atlanta, Andre Dickens, fue tajante: quiere que la presencia federal pase inadvertida para que los ciudadanos mantengan su “dignidad y derechos” frente a alguien que, según sus palabras, “no está invitado”.
El contexto político: Entre la seguridad y el boicot
La participación del ICE ocurre en un momento de tensión extrema en Estados Unidos:
- Escándalos recientes: La agencia enfrenta críticas tras los asesinatos de dos personas a manos de agentes federales en Minneapolis el mes pasado.
- Gobierno de Trump: Las políticas migratorias intensificadas bajo la actual administración de Donald Trump han alimentado llamados a un boicot internacional del torneo.
Aunque Todd Lyons asegura que el objetivo es “garantizar un evento seguro y protegido”, la realidad es que el despliegue del ICE traslada la conversación del fútbol al terreno de la política migratoria. La gran duda para los millones de aficionados que viajarán a Estados Unidos, México y Canadá es si podrán disfrutar del torneo sin el temor de un operativo federal a las afueras de los estadios.







