
Una corte de apelaciones en EU determinó que la mayoría de los aranceles de Trump son ilegales, aunque seguirán vigentes mientras se define en la Corte Suprema
La estrategia arancelaria de Donald Trump recibió un fuerte revés judicial. Este viernes, el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito Federal en Washington resolvió que la mayoría de los gravámenes impuestos por el mandatario republicano carecen de sustento legal. La decisión, sin embargo, no implica su eliminación inmediata, pues los jueces ordenaron mantenerlos vigentes hasta el 14 de octubre, periodo en el que el gobierno federal podrá recurrir a la Corte Suprema.
La resolución, tomada con una votación dividida de 7 a 4, se enfocó en los llamados aranceles “recíprocos”, aplicados desde abril como parte de la denominada guerra comercial impulsada por Trump, así como en un conjunto adicional de gravámenes dirigidos contra China, Canadá y México. El fallo no afecta a medidas impuestas bajo otra base legal, como los impuestos a las importaciones de acero y aluminio.
En su respuesta, el presidente rechazó tajantemente la decisión judicial y aseguró que continuará defendiendo su política comercial. “¡TODOS LOS ARANCELES SIGUEN EN VIGOR! Hoy, un tribunal de apelación altamente partidista ha declarado erróneamente que nuestros aranceles deben eliminarse, pero saben que Estados Unidos ganará al final”, escribió en su cuenta de Truth Social.
Te puede interesar: Trump plantea aranceles de hasta 250% a medicinas importadas
Trump ha convertido los aranceles en uno de los ejes de su política exterior en este segundo mandato, utilizándolos para presionar a sus socios comerciales y renegociar acuerdos internacionales. Según sus críticos, esta estrategia ha incrementado la volatilidad de los mercados y encarecido bienes de consumo en el país.
El tribunal señaló que la legislación otorga al presidente facultades amplias para actuar frente a emergencias nacionales, pero subrayó que dichas atribuciones no incluyen la capacidad de imponer impuestos, gravámenes o derechos aduaneros de manera unilateral. “La ley otorga al presidente una autoridad significativa para emprender una serie de acciones en respuesta a una emergencia nacional declarada, pero ninguna de estas acciones incluye explícitamente la facultad de imponer aranceles, derechos o similares, ni la facultad de gravar con impuestos”, precisaron los jueces en el fallo.
Desde que asumió nuevamente la presidencia en enero, Trump ha aplicado nuevos recargos a las importaciones en diferentes fases, con tasas que oscilan entre el 10 y el 50 por ciento. Estos gravámenes, a diferencia de los aplicados a sectores específicos como el automotriz o el metalúrgico, son los que han sido cuestionados judicialmente.
En un nuevo mensaje en redes, el mandatario calificó la decisión como “altamente politizada” y advirtió que levantar los aranceles “sería una catástrofe total para el país”, pues en su opinión la industria estadounidense quedaría “destruida”.
Por ahora, la batalla legal continúa. Si la Corte Suprema admite el recurso, el futuro de la política arancelaria de Trump quedará en manos del máximo tribunal, mientras los gravámenes seguirán aplicándose al menos hasta mediados de octubre.