
En ambos hechos hubo personas detenidas por delitos contra la biodiversidad.
Decomisan monos araña y aves protegidas por tráfico ilegal en Guadalajara. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró dos ejemplares de mono araña (Ateles geoffroyi) y seis aves psitácidas que eran trasladadas de forma ilegal en distintos puntos de Guadalajara, Jalisco.
En un primer hecho, personal de seguridad de la zona metropolitana detectó a una persona que transportaba un mono araña. Al confirmarse que se trataba de una especie protegida, se notificó a la Fiscalía General de la República (FGR), la cual solicitó la intervención de Profepa para el resguardo del animal y la elaboración del dictamen pericial de identificación.
Durante la revisión, se constató que el ejemplar contaba con un microchip de identificación; sin embargo, no se presentaron las autorizaciones ni un plan de manejo que acreditaran su legal posesión ni las condiciones de trato digno exigidas por la normatividad ambiental, por lo que no se comprobó su procedencia legal.
En un segundo caso, autoridades reportaron a una persona en posesión de varias aves psitácidas y una cría de mono araña. Nuevamente, Profepa intervino para emitir el dictamen técnico pericial correspondiente. En este aseguramiento se decomisaron dos loros corona lila (Amazona finschi), tres loros de cachetes amarillos (Amazona autumnalis), una guacamaya verde (Ara militaris) y el mono araña bebé.
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Todas las especies aseguradas están incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, varias de ellas catalogadas en Peligro de Extinción y protegidas por la Convención CITES. Durante la inspección no se encontró documentación que acreditara su legal procedencia y se detectaron condiciones inadecuadas de manejo, así como lesiones, estrés, desnutrición y deshidratación, lo que constituye maltrato a la fauna silvestre.
Respecto al mono araña, se estima que se trata de una cría de entre dos y tres meses de edad. Esta especie depende del cuidado materno durante al menos tres años, por lo que su separación representa un grave acto de maltrato que afecta su desarrollo físico y conductual.
En ambos hechos hubo personas detenidas por delitos contra la biodiversidad. Profepa designó a especialistas en legislación ambiental como asesores jurídicos y emitió los dictámenes periciales para su integración en las carpetas de investigación, en coordinación con la FGR.
Finalmente, la dependencia recordó que la posesión, transporte y manejo de fauna silvestre sin autorización es un delito federal. Subrayó que las especies de primates y psitácidos mexicanos están protegidas por la ley y no pueden ser comercializadas ni mantenidas como mascotas, ya que dependen de su hábitat natural para sobrevivir y mantener su bienestar.







