
Donald Trump dejó entrever que Estados Unidos podría permitir la expiración del último tratado nuclear con Rusia, lo que abre un escenario de mayor incertidumbre global
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su disposición a dejar vencer el último acuerdo de control de armas nucleares vigente con Rusia, al señalar que no considera imprescindible su renovación una vez que llegue a su fecha límite en febrero próximo.
En declaraciones publicadas este jueves, el mandatario fue consultado sobre el futuro del tratado Nuevo START y respondió de manera escueta que “si expira, expira”. Sus palabras fueron difundidas por el diario The New York Times, que entrevistó a Trump el miércoles en el marco de un balance sobre política exterior y seguridad internacional.
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El Nuevo START es el último tratado bilateral de control de armas nucleares entre Washington y Moscú. El acuerdo establece límites precisos al número de ojivas nucleares estratégicas que ambas potencias pueden desplegar, así como a los sistemas de lanzamiento, incluidos misiles balísticos intercontinentales y bombarderos con capacidad nuclear. Su vigencia actual concluye el 5 de febrero.
Durante la entrevista, Trump sostuvo que prefiere negociar un nuevo marco bajo condiciones distintas. “Haremos un acuerdo mejor”, afirmó, al tiempo que planteó que cualquier tratado futuro debería incluir a China, una postura que su administración ha reiterado en diversas ocasiones.
Firmado en 2010 por los entonces presidentes Barack Obama y Dmitri Medvédev, el Nuevo START entró en vigor en 2011 y fue prorrogado hasta 2026 con el objetivo de mantener el límite de mil 550 cabezas nucleares estratégicas por país. El acuerdo también contempla mecanismos de verificación e inspección mutua, considerados clave para la transparencia y la reducción de riesgos entre las dos mayores potencias nucleares del mundo.
Especialistas en seguridad y desarme han advertido que, si el tratado expira sin ser sustituido, desaparecería el único marco legal verificable que restringe directamente los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia. Analistas señalan que la ausencia de estos límites podría reducir la previsibilidad estratégica y aumentar la desconfianza, incentivando una posible escalada en el desarrollo y despliegue de armamento nuclear.
En 2025, el presidente ruso Vladímir Putin propuso mantener de manera voluntaria, por un año, los límites cuantitativos del tratado tras su vencimiento, con el objetivo de evitar “una carrera estratégica de armamentos”. Sin embargo, condicionó esa extensión a que Washington adoptara una postura recíproca.
Moscú también ha planteado que futuras negociaciones incluyan a otras potencias nucleares, una idea que ha sido rechazada por China, que argumenta que existe una marcada diferencia entre el tamaño de su arsenal y los de Estados Unidos y Rusia.
La posible expiración del Nuevo START ocurre en un contexto de alta tensión geopolítica, marcado por la guerra en Ucrania y la suspensión de algunos mecanismos de verificación desde 2020. Organismos internacionales y defensores del control de armas han advertido que la falta de acuerdos vigentes podría debilitar décadas de esfuerzos para contener la proliferación nuclear y aumentar los riesgos para la estabilidad global.







