
Donald Trump recibirá este jueves en la Casa Blanca a María Corina Machado, Nobel de la Paz, en una reunión de alto impacto para la oposición venezolana y Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrá este jueves un encuentro en la Casa Blanca con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, de acuerdo con lo informado por un alto funcionario estadounidense. La reunión se perfila como un momento relevante dentro de la relación entre Washington y los sectores opositores de Venezuela.
La cita ocurre días después de que Trump expresara públicamente que estaba “impaciente” por saludar a la líder venezolana, quien salió de su país de forma clandestina, con apoyo estadounidense, para viajar a Oslo y recibir el reconocimiento internacional en diciembre de 2025. La visita oficial abre un nuevo episodio en un contexto marcado por tensiones políticas regionales y por la redefinición de alianzas diplomáticas.
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Machado, considerada una de las principales figuras de la oposición, dedicó su Premio Nobel de la Paz al propio Trump. No obstante, el mandatario estadounidense ha mostrado reservas respecto a incorporarla como figura central en un eventual proceso de transición política en Venezuela, postura que ha generado opiniones divididas tanto en círculos diplomáticos como entre actores opositores.
Previo a su llegada a Washington, la dirigente sostuvo una audiencia con el Papa León XIV en el Vaticano. Tras ese encuentro, afirmó que “está más cerca la derrota del mal” en Venezuela, en referencia a la reciente operación militar estadounidense que derivó en el derrocamiento y salida del país del presidente Nicolás Maduro y de su esposa. Según Machado, este escenario marca el inicio de una nueva etapa para la nación sudamericana.
En este marco, Trump aseguró que actualmente dirige las riendas del país sudamericano y señaló que la prioridad inmediata es lograr su estabilización antes de avanzar hacia un eventual proceso electoral. El mandatario también subrayó la necesidad de una reorganización institucional como paso previo a cualquier convocatoria a las urnas.
Asimismo, el presidente estadounidense reconoció que el petróleo venezolano representa un interés estratégico central para Washington tras la salida de Maduro, al considerar que los recursos energéticos del país son clave dentro de los objetivos de la política exterior estadounidense en la región.







