
La Iglesia católica convocó a sectores sociales y autoridades al Segundo Diálogo Nacional por la Paz, al advertir que la violencia no se resolverá con políticas sexenales
La Iglesia católica en México lanzó un nuevo llamado a la sociedad para asumir de manera colectiva la construcción de la paz, al advertir que la violencia que afecta al país no puede enfrentarse con soluciones de corto plazo ni limitarse a proyectos gubernamentales de seis años. El pronunciamiento se realizó en el marco del Segundo Diálogo Nacional por la Paz, una iniciativa que busca articular esfuerzos entre distintos sectores sociales.
Desde esta plataforma, representantes del Episcopado Mexicano señalaron que, si no se avanza en una estrategia sostenida y compartida, el país corre el riesgo de prolongar la ausencia de justicia y permitir que amplias regiones continúen bajo control del crimen. En este contexto, se convocó a autoridades, víctimas, empresarios, especialistas y organizaciones civiles a participar activamente en el encuentro.
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Durante la presentación del diálogo, se subrayó que el objetivo no es simplificar el problema ni confrontar desde la retórica, pero tampoco esperar autorizaciones para actuar. En ese sentido, se afirmó que “no buscan gritar ni simplificar el problema de la violencia”, pero tampoco “pedir permiso para construir la paz”.
El secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Héctor Mario Pérez Villarreal, destacó que el país mantiene la capacidad de reorganizarse pese al desgaste social. En su intervención señaló que “la sociedad mexicana no está derrotada, está cansada, pero también dispuesta a organizarse; está dolida, cierto, pero también tiene esperanza por quienes nos han sido arrebatados y por los que están por llegar; incluso en los tiempos complejos que vivimos, para todos ellos rendirnos no es una opción. Hoy no venimos a pedir permiso para construir la paz, venimos a implorar que cada sector de la sociedad, que cada mexicano, que el mismo estado mexicano asumamos esta responsabilidad histórica”. Añadió que “la paz no puede esperar, no es una política de un sexenio, tenemos que construirla a todos”.
Por su parte, el provincial de la Compañía de Jesús en México, Luis Gerardo Moro Madrid, consideró que el encuentro representa “una oportunidad única” para revisar el rumbo del país y dejar de normalizar la violencia. Señaló que se trata de “una mirada a largo plazo que escapa a la inmediatez de las lógicas sexenales y mira hacia un horizonte más amplio, más plural. México enfrenta una encrucijada histórica: o seguimos los caminos que nos han traído hasta esta realidad actual o, construimos algo radicalmente distinto (…) no habrá paz sin justicia, ni justicia sin verdad”.
La experta en seguridad Elena Azaola Garrido adelantó que durante el diálogo se presentarán diez metodologías que han mostrado resultados en distintos territorios, relacionadas con seguridad, justicia y reconstrucción del tejido social. También se analizarán problemáticas específicas de cada estado para identificar fortalezas y áreas de oportunidad.
El Segundo Diálogo Nacional por la Paz se realizará del 30 de enero al 1 de febrero en el ITESO de Guadalajara, Jalisco, con la participación de mil 370 personas de diversos sectores. La iniciativa tiene como antecedente el primer diálogo surgido tras el asesinato de dos sacerdotes jesuitas en la sierra Tarahumara, del cual derivó la Agenda Nacional por la Paz.







