
Habitantes de Caracas reportaron detonaciones cerca del Palacio de Miraflores horas después de que Delcy Rodríguez asumiera como presidenta encargada de Venezuela
La noche de este lunes, residentes de Caracas y usuarios de redes sociales alertaron sobre presuntas ráfagas de disparos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo venezolano. Los reportes surgieron pocas horas después de la toma de protesta de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, en un contexto marcado por tensión política y un amplio despliegue de seguridad en el centro de la capital.
De acuerdo con testimonios difundidos en plataformas digitales, los sonidos de armas de fuego se escucharon en varias calles cercanas al palacio presidencial. Hasta el cierre de esta edición, la Guardia Nacional Bolivariana no había emitido información oficial que confirme el origen de las detonaciones ni la posible existencia de personas lesionadas.
En redes sociales, testigos señalaron la circulación constante de grupos de motociclistas en avenidas aledañas a Miraflores, así como un reforzamiento del patrullaje militar. También comenzaron a circular videos en los que se perciben descargas de armas, aunque estas grabaciones no han sido verificadas de manera independiente por autoridades o instancias especializadas. Otras versiones, igualmente sin confirmación, mencionaron el supuesto sobrevuelo de drones en el perímetro de seguridad.
El reporte de los disparos ocurrió en un momento especialmente sensible para el país. Horas antes, Delcy Rodríguez rindió protesta como presidenta encargada de Venezuela en un acto encabezado por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, tras una resolución del Tribunal Supremo de Justicia. Con esta designación, Rodríguez se convirtió en la primera mujer en ocupar la jefatura del Estado venezolano.
Durante su primer mensaje oficial, la mandataria advirtió que el país atraviesa “horas de amenazas contra la estabilidad” y aseguró que su administración trabajará para preservar el orden interno. Su nombramiento se dio tras la detención de Nicolás Maduro, capturado el sábado anterior durante una operación atribuida a fuerzas estadounidenses en territorio venezolano.
En paralelo a los hechos reportados en Caracas, Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este mismo lunes ante un tribunal federal en Nueva York. Ambos se declararon “no culpables” de los cargos de narcoterrorismo y corrupción presentados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La captura del exmandatario y el relevo en el poder han generado un clima de incertidumbre en Venezuela, con presencia reforzada de fuerzas de seguridad en puntos estratégicos de la capital. Mientras las autoridades guardan silencio sobre los disparos reportados, la atención permanece centrada en la evolución de la situación política y de seguridad en el país.







