
Cada 6 de enero, el Día de Reyes se celebra en distintos países con rituales, desfiles y alimentos típicos que reflejan tradiciones culturales más allá de la rosca
El Día de Reyes, celebrado cada 6 de enero, es una de las conmemoraciones con mayor arraigo en el calendario cristiano y en la vida cotidiana de diversas regiones del mundo. También conocida como Epifanía, la fecha recuerda la llegada de los Reyes Magos al lugar del nacimiento de Jesús, guiados por una estrella y portando ofrendas simbólicas de oro, incienso y mirra. Con el paso del tiempo, esta referencia religiosa se transformó en una festividad popular con múltiples expresiones culturales.
En México, la celebración suele asociarse de forma inmediata con la tradicional rosca de Reyes, un pan dulce que se comparte en hogares, escuelas y centros de trabajo. Sin embargo, esta costumbre representa solo una parte de un mosaico mucho más amplio de prácticas que varían según el país y la región. En Europa, América Latina y algunas zonas de Estados Unidos, la fecha se vive con desfiles, ceremonias religiosas, intercambio de regalos y platillos específicos.
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El origen del Día de Reyes se remonta a la Epifanía, término que significa “manifestación” y que alude al reconocimiento de Jesús como salvador por personas de otros pueblos, representadas simbólicamente por los Reyes Magos. Aunque los evangelios no precisan cuántos fueron ni sus nombres, la tradición popular estableció que eran tres y los identificó como Melchor, Gaspar y Baltasar, atribuyéndoles procedencias distintas.
En España, el Día de Reyes es una de las celebraciones más importantes del año, especialmente para la infancia. La noche del 5 de enero se realizan las cabalgatas, desfiles multitudinarios en los que los Reyes recorren calles y plazas. Al día siguiente, las familias abren regalos y comparten el roscón de Reyes, un pan circular decorado con frutas confitadas y con una figura oculta en su interior.
En Francia y Bélgica, la festividad gira en torno a la galette des rois, un pastel de hojaldre relleno de crema de almendra. Quien encuentra la figura escondida es coronado rey o reina del día. En algunas regiones del sur francés se elabora una variante de masa dulce similar al pan. Tradiciones semejantes existen en otros países europeos, como Suiza, donde se consumen panes con forma de corona.
En América Latina, la celebración llegó durante la colonización y se fusionó con costumbres locales. En México, la figura dentro de la rosca simboliza al Niño Jesús y quien la encuentra se compromete a ofrecer tamales el 2 de febrero, Día de la Candelaria. En Puerto Rico, los niños colocan pasto y agua para los camellos de los Reyes Magos, mientras que en Argentina persiste la tradición de dejar zapatos para recibir regalos, acompañada de panes y dulces caseros.
En algunas zonas de Estados Unidos, como Luisiana, el Día de Reyes marca el inicio de la temporada de Carnaval con el consumo del King Cake, un pastel colorido que también esconde una figura en su interior.
Más allá de las diferencias, el Día de Reyes comparte un mismo propósito en todo el mundo: reunir a las personas, fortalecer los lazos familiares y mantener vivas tradiciones que reflejan la diversidad cultural de cada sociedad.







