
Casi 600 drones y más de 30 misiles fueron lanzados contra la capital ucraniana, en una de las ofensivas más grandes desde el inicio de la guerra.
Ucrania vivió este jueves uno de los bombardeos más intensos de la guerra. Al menos 22 personas murieron en Kiev, entre ellas cuatro menores, luego de que Rusia lanzara 598 drones y 31 misiles de distintos tipos —balísticos, hipersónicos y de crucero— contra la capital.
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El ataque, que destruyó edificios residenciales y dañó la sede de la Unión Europea y la oficina del British Council, fue calificado por Estados Unidos como una “amenaza” a los esfuerzos de paz internacionales.
“Los vidrios estallaban, gritábamos mientras caían las bombas”, relató Galina Shcherbak, testigo de la ofensiva en un barrio del este de Kiev, donde equipos de rescate retiraron cuerpos entre los escombros.
Reacciones y condenas
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque, al que llamó una “matanza deliberada de civiles”, y reiteró que Rusia “prefiere continuar matando antes que buscar una salida diplomática”. También pidió a Occidente aplicar sanciones adicionales contra Moscú.
La Casa Blanca criticó la ofensiva, aunque evitó responsabilizar directamente a Rusia por el fracaso de las negociaciones. La secretaria de prensa Karoline Leavitt aseguró que Donald Trump “no está sorprendido, pero sí inconforme”. Desde París, el embajador estadounidense Charles Kushner sostuvo que el mandatario norteamericano ha logrado avances hacia un eventual acuerdo, mientras que, a su juicio, los europeos “no han conseguido nada”.
El Kremlin, por su parte, insistió en que los objetivos atacados eran militares y que la estrategia bélica continuará, aunque afirmó mantener disposición para el diálogo. “Las fuerzas armadas cumplen su misión”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial.
Garantías de seguridad para Ucrania
Zelenski aprovechó una reunión virtual con líderes de Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y Dinamarca para exigir que se definan compromisos concretos de seguridad. “Necesitamos respuestas claras: quién nos ayudará a defendernos en tierra, mar y aire si Rusia vuelve a atacar”, señaló.
El mandatario destacó que la base de esas garantías cuenta ya con la aceptación del presidente Trump, pero advirtió que deben precisarse los alcances de la participación europea.
Con información de Excelsior