
Con más de 133 mil personas desaparecidas en México, colectivos y familiares salieron a marchar para exigir seguridad, justicia y apoyo en la búsqueda
La exigencia de búsqueda y justicia resonó en distintos estados del país durante el Día Internacional de la Desaparición Forzada. Cientos de familiares y colectivos de búsqueda marcharon para visibilizar la crisis que atraviesa México, donde del 31 de diciembre de 1952 al 30 de agosto de este año se han contabilizado 133 mil 78 personas desaparecidas y no localizadas.
Aunque está en proceso la selección de la nueva titularidad de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), las madres buscadoras siguen siendo el rostro más visible de esta lucha. El 22 de agosto, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que las personas interesadas en ocupar el cargo serán entrevistadas para evaluar su experiencia, visión y plan de trabajo. Sin embargo, la urgencia de las familias no se detiene y sus exigencias se escucharon en entidades como Chiapas, Guerrero, Nuevo León, Guanajuato y Coahuila.
En San Luis Potosí, los colectivos expresaron su alarma por el asesinato de la madre buscadora Aida Karina Juárez Jacobo. Edith Pérez, de Voz y Dignidad, señaló que “es un mensaje para todas y quienes se preocupan más es nuestra familia, nosotras a lo mejor ya perdimos el miedo porque ni modo, tenemos que salir temblando, pero tenemos que seguir adelante, entonces es un mensaje que nos mandan las células y que digan ‘mira, esto te va a pasar’”. También advirtió que este día de movilización busca exigir protección: “nos sentimos inseguras, de hecho, este día es también para pedir seguridad para quienes buscamos a los nuestros, porque no podemos quedarnos de brazos cruzados porque están matando a nuestras compañeras”.
En Veracruz, integrantes del Colectivo Solecito se sumaron a las marchas y denunciaron la violencia y amenazas que enfrentan quienes buscan a sus seres queridos. Rosalía Castro Toss explicó que muchas familias temen acercarse a las autoridades porque han sido intimidadas. “La verdad no sabes si el que te va a resguardar es el que te va a poner, a mí me han propuesto medidas generales, custodios, guardaespaldas, pero no quiero porque sabe todo lo que haces, a dónde vas, esto, lo otro (…) porque desgraciadamente, las cabezas tienen otra percepción, pero su gente que está abajo no”, relató.
Las manifestaciones en Xalapa y otras ciudades recordaron que la simulación oficial no basta. Los colectivos exigieron justicia, memoria, recursos suficientes para la identificación de personas y garantías de seguridad para quienes, a pesar del miedo, siguen buscando a sus familiares.