
La asamblea de comuneros de Tepoztlán revisa la situación de la casa de Fernández Noroña, señalada como irregular y ubicada en un área natural protegida
En Tepoztlán, Morelos, la propiedad conocida como La Casa del Silencio, vinculada al senador Gerardo Fernández Noroña, está en el centro de una disputa por la tenencia de la tierra. Este viernes se llevó a cabo la primera asamblea del Comisariado de Bienes Comunales para analizar el caso, aunque el encuentro no logró el quorum legal requerido. La discusión se retomará el próximo 7 de septiembre en una nueva sesión convocada por las autoridades comunales.
El comisario de Bienes Comunales, Félix Cuevas Medina, explicó que cualquier restitución del predio dependerá directamente de la voluntad de los comuneros. “Esta restitución que se pudiera dar de ese predio del senador tendrían que solicitarlo los comuneros y las comuneras reconocidos y tendría que ser valuado por la asamblea (…) el 7 de septiembre se va a llevar acabo la asamblea y esto depende de las comuneras y comuneros”, señaló.
Durante la reunión también surgieron acusaciones contra el legislador, a quien responsabilizan de alentar divisiones internas entre los habitantes, respaldando a un grupo minoritario señalado por entregar “constancias apócrifas” sobre terrenos en áreas de reserva ecológica.
Cuevas Medina insistió en que dentro de los archivos de los Bienes Comunales no existe documentación que respalde la propiedad de Fernández Noroña sobre el terreno. “Creemos que su predio es irregular e independientemente de eso, el Paraje Moxoquila, que es ahí donde está su casa, es un área natural protegida”, sostuvo el comisario.
De acuerdo con los registros locales, el senador ha dejado de aparecer en la zona como solía hacerlo en sus caminatas hacia Ocotitlán. Sin embargo, en redes sociales circulan imágenes donde aparece acompañado del grupo de comuneros señalados por falsificar documentos.
Antes de la asamblea, el asesor jurídico del Comisariado, Carlos Rojas, explicó que existen al menos tres motivos por los cuales el inmueble estaría en condición irregular. En primer lugar, indicó que una escritura pública no tiene cabida dentro del plano comunal. En segundo término, se identificó un crédito hipotecario como gravamen sobre la propiedad. Finalmente, apuntó que el predio se localiza en un área donde el uso habitacional no está permitido.
Rojas recordó que el caso podría derivar en un juicio de restitución de tierras, como ocurrió con el proyecto frustrado en la zona de El Castillo, donde se pretendía edificar un club de golf. Por ahora, el futuro del inmueble quedará en manos de la próxima asamblea comunal, que será decisiva para definir la permanencia o restitución del terreno.