Consejos para manejar después de los 60 años

Adultos Mayores
Adultos Mayores

El tiempo no perdona la edad o el kilometraje. Con el paso de los años nuestras facultades físicas y psíquicas empiezan a variar. Una vida sana siempre traerá buenas recompensas, pero hasta a la máquina mejor aceitada se le llegan a desgastar las piezas. La gran mayoría de los mexicanos después de los 60 años siguen teniendo una vida plena, llevan una rutina bastante normal y por supuesto continúan haciendo actividades tan comunes como manejar un automóvil, pero ¿sabes cómo han variando tus capacidades y tu cuerpo, al momento en que te subes al vehículo?

Para tener una dimensión más clara de esta situación, les puedo decir que la mejora en la calidad de vida ha sido tal que actualmente, al día, 800 personas cumplen 60 años en México, esto nos da un promedio de 24 mil adultos mayores al mes, es decir, alrededor de 292 mil sexagenarios al año; más los 10 millones que ya había hasta el 2015. Según el Inapam, para el 2050 el 30% de la población estará conformada por «viejitos» que llevarán una vida plena principalmente radicando en la Ciudad de México, Veracruz, Jalisco, Guanajuato, Michoacán y el Estado de México. La gran mayoría de esta inmensa e importante población seguirá en las calles a bordo de un auto, por lo que adelantarse a las medidas de seguridad básicas por la edad, será fundamental para evitar accidentes o percances que podrían evitarse.

Consejos de manejo para mayores de 60 años
Consejos de manejo para mayores de 60 años

Para los mayores de 60 años, manejar es una actividad que comúnmente han realizado durante mucho tiempo, es algo que «dominan» e incluso ya no se percatan de todos los procedimientos que ahora llevan a cabo de forma automática, sin embargo, lo más importante aquí, es aceptar que la vista, oído, concentración y resistencia han cambiado. Ya no tienen los mismos reflejos de antes, su cuerpo tarda en recuperarse ante maniobras bruscas; con tanto botón en los autos pueden confundirse e incluso sus ojos ya no se recuperan tan rápido como antes ante un cambio de luces altas. Por ello, aquí van unos consejos para empezar a practicar si es que ya llegaste al sexto piso, o para recomendar si tienes a un familiar o amigo que tiene más de seis décadas:

  • Con la edad es muy frecuente la ingesta de medicamentos periódicamente, revisa con tu médico que éstos no te causen sueño o aletargamiento, y si piensas hacer viajes en carretera, consulta si puedes reducir su consumo para que estés siempre alerta.
  • Deja que los expertos revisen frecuentemente el estado de salud de tus ojos y oídos. En caso de requerir lentes o auxiliares auditivos, no dudes en usarlos siempre que tomes el volante.
  • En viajes mayores a 150 kilómetros, realiza descansos cada hora y media, hidrátate y si consumes alimentos, evita conducir inmediatamente, deja que tu cuerpo haga parte de la digestión y así evitas que te dé sueño en la carretera.
  • De ser posible, evita manejar por las noches, o cuando las condiciones climatológicas sean adversas, ya sea por mucha lluvia, neblina o nieve. Por supuesto, ir acompañado es también una gran opción.
  • Sabemos que la edad -en muchos casos- trae beneficios en forma de una buena pensión o una fortuna amasada, aun así, prefiere autos simples, sin tantos artilugios tecnológicos que distraigan o con tecnología que trabaje a tu favor, de preferencia automáticos. Muy importante, tómate tu tiempo al momento de hacer el cambio marcha, es muy frecuente que con los años, puedas confundir la D (Drive) con la R (Reverse).
  • Un automóvil con ventanas amplias (sin vidrios entintados), retrovisores grandes, asientos ajustables en altura y distancia, así como volante multiposiciones es la mejor opción.
  • Evita modelos con habitáculos altos (que provoquen muchos puntos muertos de visión), con alerones que reduzcan la visibilidad, sin dirección asistida, con un sistema de iluminación exterior deficiente o con una suspensión deportiva o demasiado dura.

Por fortuna, con la edad viene también la experiencia y la paciencia. Las personas mayores casi no andan a las carreras, planean sus rutas, se toman el tiempo para ajustar el asiento, colocarse el cinturón de seguridad y como muchos de ellos aprendieron el «deber ser» del automovilista, hacen uso de las direccionales, no exceden los límites de velocidad, son más prudentes, tienen el don de la cortesía y evitan distractores como el teléfono celular o escuchar música a todo volumen. Su nivel de estrés baja considerablemente y afortunadamente es muy raro verlos armando un pleito callejero producto de un conflicto vial. Curiosamente hasta donde sé, el selecto grupo de «Lords» y «Ladies» en México no ha tenido entre sus filas a un sabio adulto mayor.

Con ciertos cambios y actualizaciones de tu sistema operativo, no tendrás por qué limitar tus actividades cotidianas, si te apasionan los viajes en coche, sólo deberás hacer ligeras modificaciones para seguir disfrutando de estas maravillosas máquinas sobre ruedas.

EN LA GUANTERA: Es muy importante que no excedas tus capacidades físicas, si requieres ayuda solicítala. El ego, es el peor consejero del volante. En un auto, el 85% de la información se recibe a través de la vista, toma en cuenta que una persona mayor de 60 años requiere 8 veces más tiempo que un joven, para recuperarse de una «lampareada» provocada por otro coche en contraflujo. La visión periférica varía con los años y la profundidad de campo puede empeorar, así que toma las cosas con calma. Y si eres un joven o adulto contemporáneo al volante, sé más cortés con los mayores, recuerda que ellos no tienen los mismos reflejos de antes, pero sobre todo que algún día tú estarás en la misma situación.

 

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