
El cierre de la Biblioteca Goddard, el mayor repositorio de la NASA, pone en riesgo décadas de conocimiento científico y documentos históricos no digitalizados
Crisis científica: Administración Trump ordena el cierre de la principal biblioteca de la NASA. En una medida que ha generado profunda alarma en la comunidad científica internacional, la administración de Donald Trump concretó este 2 de enero de 2026 el cierre definitivo de la Biblioteca del Centro de Vuelo Espacial Goddard. Considerada el mayor repositorio de investigación de la NASA, esta instalación albergaba el conocimiento técnico que permitió el éxito de misiones icónicas como los telescopios Hubble y James Webb.
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La clausura responde a una agresiva política de reorganización y recortes presupuestales que busca reducir el gasto operativo de la agencia espacial, priorizando la consolidación de recursos sobre el mantenimiento de infraestructuras físicas de archivo.
Pérdida de patrimonio científico y técnico
Ubicada en Greenbelt, Maryland, la Biblioteca Goddard custodiaba más de 100 mil volúmenes, incluyendo informes técnicos únicos y documentos históricos que no han sido digitalizados. Entre el material en riesgo se encuentran textos fundamentales de la era espacial soviética de las décadas de 1960 y 1970, los cuales solo existen en formato físico.
De acuerdo con los lineamientos de la agencia, se ha establecido un periodo de 60 días para determinar el destino de los materiales:
- Almacenamiento: Una fracción será trasladada a depósitos gubernamentales.
- Descarte: Gran parte del acervo será desechado siguiendo los protocolos federales para bienes excedentes.
“Este proceso es un método establecido que utilizan las agencias federales para disponer adecuadamente de los bienes propiedad del gobierno federal”, afirmó Jacob Richmond, portavoz de la agencia.
Impacto en el Centro Goddard y recortes masivos
El cierre de la biblioteca de la NASA es solo la punta del iceberg de una reestructuración más profunda en el Centro Goddard. El campus, que ha sido el corazón del diseño de instrumentos para estudiar el universo, enfrenta la clausura de 13 edificios y más de 100 laboratorios antes de marzo de 2026.
Bethany Stevens, portavoz de la institución, justificó la medida señalando que el cierre permitirá un ahorro anual de 10 millones de dólares y evitará gastos de mantenimiento diferido por más de 63 millones. Sin embargo, estas cifras contrastan con la drástica reducción de personal, que ha pasado de 10 mil a 6,600 empleados tras una ola de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas.
Un futuro incierto para la investigación espacial
Con la clausura de este espacio, ya son ocho las bibliotecas de la NASA que han dejado de operar desde 2022, dejando activas únicamente tres sedes en todo Estados Unidos. La propuesta de la administración actual de recortar casi un 25% del presupuesto total de la agencia y hasta un 47% de su división científica sugiere un cambio de paradigma que prioriza la operatividad inmediata sobre la preservación del conocimiento histórico.
La comunidad académica advierte que la desaparición de estos archivos físicos no solo borra la memoria de los logros pasados, sino que debilita la base documental necesaria para las futuras generaciones de ingenieros y exploradores espaciales.







