
Un hombre de unos veinte años fue detenido tras desnudarse durante el saludo imperial de Año Nuevo en Tokio, lo que interrumpió brevemente la ceremonia pública
Un incidente inusual alteró por unos minutos una de las ceremonias más solemnes de Japón. Durante el saludo público de Año Nuevo de la familia imperial, realizado en el Palacio Imperial de Tokio, un joven se desnudó ante los asistentes y fue reducido por elementos de seguridad, de acuerdo con reportes de medios locales.
El hecho ocurrió mientras el emperador Naruhito y otros miembros de la familia imperial saludaban desde el balcón del palacio a miles de personas reunidas en el patio central. Cada año, esta ceremonia congrega a multitudes que acuden para presenciar el mensaje del monarca, figura que funge como símbolo del Estado sin atribuciones políticas.
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De acuerdo con la cadena privada TBS y otros medios japoneses, el hombre se encontraba en la primera fila del público cuando “se desnudó repentinamente mientras gritaba”. Posteriormente, saltó una barrera de seguridad, lo que provocó la intervención inmediata de la Guardia Imperial y de agentes de la policía metropolitana, quienes lograron inmovilizarlo y cubrirlo con una manta.
Información citada por la televisión japonesa señala que el joven habría anunciado previamente en redes sociales su intención de presentarse desnudo durante el acto. El saludo imperial tiene una fuerte carga simbólica dentro de la sociedad japonesa, ya que la institución conserva un alto nivel de respeto social, pese a que el emperador renunció formalmente a su carácter divino tras la Segunda Guerra Mundial.
El saludo de Año Nuevo, conocido como ippan sanga, se celebra tradicionalmente el 2 de enero y permite a ciudadanos y turistas ingresar a áreas delimitadas del Palacio Imperial para observar a la familia imperial desde el balcón del Chōwaden. La Agencia de la Casa Imperial difunde cada año reglas de acceso y recomendaciones para garantizar el orden y no interferir con el desarrollo del evento ni con su cobertura mediática.
Según el programa habitual difundido por la oficina de turismo de Tokio, la jornada contempla cinco apariciones públicas de la familia imperial, tres por la mañana y dos por la tarde. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían informado si el joven enfrentará cargos ni si el incidente derivará en ajustes a los protocolos de seguridad para futuras ceremonias.







