
El choque sucedió alrededor de las 19:45 horas, a unos 360 kilómetros al sur de Madrid.
España decreta tres días de duelo tras choque de trenes en Andalucía. El Gobierno de España decretó tres días de luto oficial, hasta la medianoche del jueves 22 de enero, por el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, cerca de Córdoba, en la comunidad de Andalucía. La medida fue anunciada por el presidente Pedro Sánchez en medio del impacto nacional causado por uno de los siniestros más graves en años recientes.
Sánchez acudió al lugar del accidente acompañado por la vicepresidenta María Jesús Montero; los ministros de Transportes e Interior, Óscar Puente y Fernando Grande-Marlaska; el presidente andaluz, Juanma Moreno, y el alcalde de Adamuz, Rafael Moreno. Tras recorrer la zona, informó que las banderas ondearán a media asta en todos los edificios públicos durante el periodo de duelo.
El mandatario aseguró que el Gobierno investigará a fondo lo ocurrido para esclarecer las causas y dar certeza a la población. El choque sucedió alrededor de las 19:45 horas, a unos 360 kilómetros al sur de Madrid, e involucró a dos trenes de alta velocidad: uno de la empresa privada Iryo y otro Alvia, operado por Renfe.
Los últimos dos vagones del tren Iryo, que viajaba de Málaga a Madrid, se descarrilaron en un tramo recto y se impactaron contra el Alvia que venía en sentido contrario. Como consecuencia, los dos primeros vagones del Alvia se salieron de la vía y cayeron por un terraplén de hasta cinco metros, donde se concentraron la mayoría de las víctimas y lesionados.
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De acuerdo con Renfe, entre el descarrilamiento y el choque transcurrieron apenas 20 segundos, tiempo insuficiente para activar el frenado automático. El presidente de la empresa, Álvaro Fernández Heredia, señaló que el error humano prácticamente está descartado y que la causa podría estar en una falla mecánica o en la infraestructura, por lo que se realizará una investigación técnica profunda.
El conductor del tren Alvia, de 27 años, perdió la vida en el accidente. El tren Iryo transportaba cerca de 300 pasajeros y circulaba a 110 kilómetros por hora, muy por debajo del máximo permitido de 250 km/h. El Alvia llevaba 187 pasajeros y avanzaba a 205 kilómetros por hora.







