
Tras la caída de Maduro, Donald Trump exigió cooperación total a la nueva lideresa venezolana y advirtió que, de no hacerlo, enfrentará consecuencias severas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa a Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta interina de Venezuela, al señalar que su gobierno deberá colaborar con Washington si no quiere enfrentar represalias mayores. El mensaje se produjo apenas un día después de la destitución del mandatario chavista.
Si Rodríguez “no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”, dijo Trump en una entrevista con la revista The Atlantic. Horas más tarde, el mandatario estadounidense insistió en que su país requiere “acceso total” a los recursos venezolanos para participar en la reconstrucción del país. “Lo que necesitamos es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo”, declaró ante periodistas.
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Trump sostuvo además que Rodríguez “está esencialmente dispuesta a hacer lo que creemos que es necesario para hacer a Venezuela grande de nuevo”, y vinculó la nueva relación bilateral a la disposición del gobierno interino de alinearse con los intereses de Washington. En el mismo contexto, aseguró que Cuba enfrentará un colapso ante la falta de suministro de crudo venezolano y no descartó acciones contra Colombia, nación que calificó como “enferma”.
En Caracas, la cúpula militar venezolana reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, tras un fallo de la Corte Suprema, anunció el ministro de Defensa, Vladimir Padrino. No obstante, el calendario electoral permanece incierto, pese a que la Constitución establece la convocatoria a elecciones ante la ausencia del presidente.
Rodríguez, por su parte, llamó a mantener una relación “equilibrada” y “respetuosa” con Estados Unidos. En un mensaje difundido tras su primer consejo de ministros, expresó “Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra”, y añadió “Extendemos la invitación al gobierno de EU a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, consideró que hablar de elecciones “es prematuro” y afirmó que Rodríguez “es alguien con quien se puede trabajar”. Añadió que “Ahora hay otras personas a cargo del aparato militar y policial allí (en Venezuela). Tendrán que decidir ahora qué dirección quieren tomar”.
Mientras tanto, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, donde enfrentarán cargos por narcotráfico y terrorismo ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan. Ambos comparecerán ante el juez Alvin K. Hellerstein, quien ya supervisaba el caso abierto en 2020.
El escenario ha generado reacciones internacionales. Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España rechazaron “cualquier intento de control” externo sobre Venezuela y expresaron su preocupación por la estabilidad regional. La Organización de Estados Americanos convocó a un Consejo Permanente extraordinario, mientras el presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó de “secuestro” la detención de Maduro y rechazó las amenazas de Trump en su contra.
En este contexto, el proceso judicial y político en torno a Venezuela se perfila como un foco de tensión regional, con implicaciones que trascienden el ámbito interno y colocan a la nación sudamericana en el centro del debate internacional.







