
La Profepa aseguró precautoriamente 21,823 ejemplares de Pepino de Mar en BC que eran transportados ilegalmente. La especie se encuentra bajo protección federal
Golpe al tráfico de especies: Aseguran casi 22 mil ejemplares de Pepino de Mar en BC- En un operativo coordinado entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), se logró el aseguramiento de 21 mil 823 ejemplares de Pepino de Mar en BC. La especie (Isostichopus fuscus) se encuentra catalogada como “Amenazada” bajo la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
Los hechos ocurrieron en el municipio de Playas de Rosarito, donde elementos de seguridad interceptaron un vehículo que transportaba 39 bolsas transparentes con el producto marino. Ante la sospecha de irregularidades, se solicitó la intervención de inspectores federales para validar la carga y su procedencia legal.
Detalles del decomiso y discrepancias legales
Tras realizar el conteo y la identificación técnica por parte de los especialistas, se determinó que el cargamento superaba por mucho lo reportado inicialmente. Los inspectores contabilizaron:
- Estado seco: 9 mil 629 ejemplares.
- Estado cocido-salado: 12 mil 194 ejemplares.
Las autoridades señalaron que este aseguramiento representa uno de los decomisos más grandes de esta especie en años recientes. Al revisar la documentación del transportista, se detectó que el oficio presentado solo amparaba el traslado de 6 mil 969 piezas, dejando sin acreditación legal a más de 14 mil organismos.
Acciones legales y protección a la biodiversidad
Debido a que el cargamento no cumplía con los requisitos establecidos en la Ley General de Vida Silvestre, la Profepa procedió al aseguramiento precautorio de la totalidad del producto.
“Se dio aviso inmediato a la Fiscalía General de la República (FGR) para iniciar las investigaciones por posibles delitos contra la biodiversidad, según lo estipulado en el Código Penal Federal”, informaron las autoridades ambientales.
El pepino de mar desempeña un papel crucial en los ecosistemas marinos al filtrar sedimentos y reciclar nutrientes. Su extracción ilegal y comercio sin regulación pone en riesgo el equilibrio ecológico en las costas de Baja California y el Golfo de California, donde la presión por su demanda en mercados internacionales sigue siendo alta.







