
La IA Grok restringió su creador de imágenes tras críticas por deepfakes sexuales, mientras la UE y Reino Unido presionan a X por posibles abusos en línea
La plataforma X tomó la decisión de limitar el acceso a la herramienta de generación de imágenes de Grok, su asistente de inteligencia artificial, luego de una ola de críticas por la creación de contenidos sexualmente explícitos falsos que involucraban a mujeres y menores. A partir de este ajuste, la función quedó reservada únicamente para usuarios con suscripción de pago.
La medida fue implementada después de que circularan imágenes elaboradas mediante la manipulación de fotografías y videos reales para hacer que las personas parecieran desnudas. La difusión de este tipo de contenidos provocó reacciones de rechazo en distintos países y encendió alertas entre autoridades y organismos reguladores.
El viernes, usuarios de X que intentaron utilizar la herramienta recibieron un mensaje automático de Grok que confirmaba el cambio en la política de acceso. “La generación y edición de imágenes están actualmente reservadas a los suscriptores de pago. Puedes suscribirte para desbloquear estas funciones”, respondió el sistema ante las consultas.
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El caso trascendió el ámbito de la plataforma y derivó en acciones regulatorias en Europa. La Comisión Europea informó la imposición de una medida cautelar contra X relacionada con el escándalo por imágenes sexualmente explícitas de menores generadas mediante Grok. De acuerdo con el organismo, se emitió una “orden de retención”, mecanismo legal que obliga a la empresa a conservar toda su documentación interna vinculada con el asistente de inteligencia artificial hasta finales de 2026, según explicó un portavoz a la prensa.
Este episodio se suma a los antecedentes recientes entre la Unión Europea y la compañía propiedad de Elon Musk. A inicios de diciembre, X fue sancionada con una multa de 120 millones de euros por incumplir disposiciones de la Ley de Servicios Digitales, pese a las críticas del presidente estadunidense Donald Trump, quien ha acusado al bloque comunitario de utilizar su marco legal para presionar a las grandes tecnológicas de Estados Unidos.
En el Reino Unido, el gobierno también reaccionó ante la polémica. Las autoridades instaron a X a actuar con urgencia para frenar la circulación de imágenes falsas de carácter sexual generadas por Grok. La ministra de Tecnología, Liz Kendall, calificó la situación de alarmante y subrayó la gravedad del problema. “Lo que hemos visto en línea en los últimos días es absolutamente repugnante e inaceptable en cualquier sociedad que se precie”, declaró.
Las restricciones aplicadas a Grok reflejan el creciente escrutinio internacional sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial y la responsabilidad de las plataformas digitales frente a los riesgos asociados a la generación de contenidos manipulados.







