
¡Infierno en Escuinapa! Atacan con drones y explosivos a policías estatales y municipales. Hay agentes heridos. La violencia en Sinaloa no da tregua. ¡Impacto!
¡Lluvia de fuego desde el cielo! Emboscada total en Tecuallilla
¡GUERRA EN EL SUR DE SINALOA! Emboscan a policías en Escuinapa con “narcodrones” y bombas cerca de Nayarit. La violencia en Sinaloa ha escalado a niveles de guerra tecnológica. Este jueves, el municipio de Escuinapa se convirtió en un campo de batalla cuando un grupo armado emboscó a elementos de la Policía Estatal Preventiva. Los agentes, asignados a Servicios de Protección, circulaban por la carretera Mazatlán–Tepic cuando fueron recibidos a balazos y explosiones.
Pero el ataque no solo fue por tierra; pobladores aterrados reportaron que los criminales utilizaron drones cargados con bombas de fabricación casera, lanzando explosivos contra las unidades oficiales en las inmediaciones del poblado de Tecuallilla.
Agentes heridos y doble emboscada
El saldo inicial reportado por la Secretaría de Seguridad Pública es de dos policías estatales lesionados. Aunque se informó que ya reciben atención médica y están “fuera de peligro”, la situación se tornó aún más crítica minutos después.
- El segundo ataque: Cuando elementos de la Policía Municipal de Escuinapa corrían a auxiliar a sus compañeros, también fueron emboscados a balazos. Por fortuna, en este segundo enfrentamiento ningún preventivo resultó herido, pero las patrullas quedaron bajo el fuego cruzado.
- Explosiones en la zona: El uso de narcodrones causó pánico en la región, dejando cráteres y restos de metralla en el asfalto.
“Se escucharon las ráfagas y luego estruendos muy fuertes que venían desde arriba”, relataron testigos de la carretera federal.
Sinaloa sitiada: 1,600 militares al rescate
Este ataque ocurre en el momento de mayor tensión para el estado. Apenas unas horas antes, la Defensa inició un despliegue masivo de 1,600 soldados y 90 elementos de Fuerzas Especiales que aterrizaron en Culiacán y Mazatlán en cuatro aviones pesados de la Fuerza Aérea.
La misión es clara: frenar la ola de sangre que ya alcanzó a diputados de Movimiento Ciudadano y que ahora busca exterminar a las fuerzas policiales en el sur. A pesar de los helicópteros y el despliegue aéreo en Escuinapa, los responsables de la emboscada lograron perderse entre los caminos de terracería.
La cacería ha comenzado: El Ejército y la Guardia Nacional han tomado el control de los accesos a Escuinapa, mientras la población se mantiene resguardada ante el temor de nuevos ataques con explosivos desde el aire.







