
Nicolás Maduro compareció por primera vez ante un juez federal en Nueva York, se declaró no culpable de cargos por narcotráfico y pidió asistencia consular
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron por primera vez ante un juez federal en Estados Unidos tras su detención en Caracas la madrugada del sábado 3 de enero, durante un operativo atribuido a fuerzas élite del ejército estadounidense. La audiencia se realizó en una corte de Nueva York, donde ambos se declararon no culpables de los cargos relacionados con narcotráfico que les fueron imputados por fiscales federales.
El proceso fue encabezado por el juez Alvin K. Hellerstein, ante quien la fiscalía formalizó cuatro acusaciones contra el mandatario venezolano y su esposa. Durante su intervención, Maduro sostuvo que continúa siendo el presidente de Venezuela y rechazó de manera categórica las imputaciones en su contra. “Soy inocente. Sigo siendo el presidente de mi país. Soy un hombre decente, soy un prisionero de guerra”, expresó ante el tribunal, al tiempo que afirmó haber sido secuestrado y presentar algunas lesiones derivadas de su captura.
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La defensa de Maduro, a cargo del abogado Barry Pollack, señaló que su cliente no solicitará libertad bajo fianza y argumentó que enfrenta problemas médicos. En la misma audiencia se informó que Cilia Flores sufrió contusiones en las costillas durante el operativo realizado en la capital venezolana. Ambos fueron valorados por personal médico tras su detención.
Por su parte, los fiscales sostuvieron que Maduro ha estado presuntamente involucrado en el tráfico de drogas desde el año 2000, cuando formó parte de la Asamblea Nacional, y que estas actividades habrían continuado durante su desempeño como canciller y posteriormente como presidente, cargo que asumió en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez. Recordaron que las primeras acusaciones en su contra fueron presentadas en 2020, como parte de una investigación de largo alcance contra exfuncionarios venezolanos y grupos armados colombianos. Una acusación actualizada, hecha pública recientemente, incorporó nuevos señalamientos y amplió la lista de imputados, incluida Cilia Flores.
Estados Unidos considera a Maduro un gobernante ilegítimo desde las elecciones de 2018, proceso que estuvo marcado por denuncias de irregularidades. Especialistas en derecho internacional han cuestionado la legalidad de la operación que derivó en su captura, al advertir posibles violaciones al orden jurídico internacional.
Tras la declaración de no culpabilidad, el juez Hellerstein fijó para el 17 de marzo la próxima audiencia del caso. Maduro solicitó además una visita consular. Al término de la diligencia, él y su esposa fueron trasladados bajo un amplio dispositivo de seguridad al Metropolitan Detention Center de Brooklyn, donde permanecen recluidos.
Previo a la audiencia, se informó que Barry Pollack asumió formalmente la defensa del líder venezolano, abogado con 35 años de experiencia y conocido por haber representado a Julian Assange. En tanto, Cilia Flores designó como su representante legal a Mark E. Donnelly, exfiscal federal con amplia trayectoria en casos penales complejos.
Las autoridades estadounidenses acusan a Maduro y a otros integrantes de su entorno de encabezar una conspiración para introducir toneladas de cocaína a territorio estadounidense, así como de delitos relacionados con armas de uso exclusivo. Los cargos incluyen conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armamento pesado.
Mientras se desarrollaba la audiencia, decenas de manifestantes se concentraron en las inmediaciones de la corte federal en Nueva York para protestar contra la intervención de Estados Unidos en Venezuela y exigir la liberación de Maduro y su esposa, portando banderas y pancartas con consignas a favor del líder venezolano.







