
México manifestó ante la OEA su inquietud por un posible aumento de operaciones militares de Estados Unidos en América Latina tras los hechos ocurridos en Venezuela.
El gobierno de México expresó su preocupación por un posible incremento de acciones militares de Estados Unidos en América Latina, luego de la reciente incursión en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro y su esposa. El señalamiento fue planteado durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos.
En su intervención, el embajador mexicano ante la OEA, Alejandro Encinas Rodríguez, advirtió sobre los riesgos que implicaría una ampliación de operaciones militares en la región y subrayó la necesidad de respetar los principios fundamentales del derecho internacional. El diplomático hizo un llamado a frenar cualquier acto de agresión y evitar su repetición contra el gobierno y la población venezolana.
Te puede interesar: Sheinbaum rechaza injerencia extranjera y defiende soberanía
Durante la sesión, Encinas sostuvo que “estas lamentables acciones demandan una reflexión hemisférica responsable, apegada al derecho internacional y orientada a la preservación de la democracia, la paz y la estabilidad de la región”. En ese contexto, alertó sobre declaraciones recientes que, a juicio del gobierno mexicano, apuntan a una posible escalada del conflicto más allá de un solo país.
“Expresamos nuestra profunda preocupación por las expresiones de los últimos días, que hablan de un escalamiento o expansión de las acciones militares a otros países de la región, amenazando así la paz y estabilidad de las Américas”, declaró el representante de México.
Encinas reiteró que la posición del país se mantiene alineada con una política exterior basada en la no intervención y la solución pacífica de controversias. Señaló que México considera indispensable privilegiar el diálogo y los mecanismos diplomáticos como vía para resolver conflictos regionales.
En su mensaje, enfatizó que “Solo los pueblos pueden definir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno, así como su modelo económico-social, sin presiones externas”, al advertir que las decisiones impuestas desde el exterior suelen profundizar la inestabilidad.
El embajador también cuestionó los intentos de cambio de régimen promovidos por actores externos y el uso de medidas con efectos extraterritoriales. Afirmó que estas prácticas contravienen normas internacionales y han tenido consecuencias negativas en el pasado. “La intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar, nunca ha generado estabilidad duradera”, advirtió.
Encinas consideró que una salida sostenible a la crisis venezolana solo puede construirse mediante un proceso incluyente encabezado por sus propios ciudadanos. En ese sentido, afirmó que “México reitera su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y a evitar una confrontación de mayores consecuencias”.
Finalmente, retomó la postura expresada por la presidenta de México al señalar que “La intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera. Solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno”.







