
La Cancillería mexicana aclaró que las tareas de seguridad en el país corresponden solo a autoridades nacionales, tras declaraciones de Ted Cruz.
El gobierno de México dejó claro que no permitirá la intervención de fuerzas extranjeras en su territorio, luego de que el senador republicano Ted Cruz reiterara su propuesta de que militares estadounidenses participen en el combate a grupos criminales.
A través de un comunicado oficial, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) afirmó que “las funciones en materia de seguridad dentro del territorio del país le corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas”. El pronunciamiento enfatiza que cualquier acción en la materia es responsabilidad del Estado mexicano y que no se aceptará subordinación a otro gobierno.
La Cancillería explicó que existe un marco de cooperación con Estados Unidos que se mantiene vigente en el ámbito de seguridad, sustentado en leyes nacionales y en tratados internacionales. “Existe una buena cooperación en materia de seguridad con el gobierno de Estados Unidos, con base en nuestras leyes y los tratados internacionales adoptados por ambos países, siempre con respeto a la soberanía de nuestro país, que es irrenunciable”, apuntó la dependencia.
De acuerdo con la SRE, los diálogos que se sostienen desde hace meses con el Departamento de Estado se enmarcan en un nuevo entendimiento bilateral. Este plan de trabajo se rige bajo los principios de responsabilidad compartida, confianza mutua, pleno respeto a las soberanías y cooperación sin subordinación, como lo ha establecido la presidenta Claudia Sheinbaum.
El posicionamiento fue expresado también de manera directa al propio Ted Cruz. Según informó la Cancillería, el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, compartió estos lineamientos durante la reunión que sostuvo con el senador estadounidense en la Ciudad de México el pasado viernes.
En días recientes, el legislador texano insistió en que “México debería aceptar nuestra oferta como amigos”, argumentando que la preocupación por la violencia criminal es compartida. No obstante, el gobierno mexicano reiteró que la lucha contra el narcotráfico y la seguridad interior son responsabilidades que recaen únicamente en las instituciones nacionales.