
Teherán y Washington logran avances en Ginebra, pero el vicepresidente JD Vance advierte que persisten desacuerdos críticos en el Conflicto entre EE. UU. e Irán
Conflicto entre EE. UU. e Irán: Diplomacia bajo la sombra de los portaviones
¿PAZ O GUERRA? Irán y EU pactan “líneas generales”, pero chocan por líneas rojas de Trump. Las recientes conversaciones en Ginebra, mediadas por Omán, han arrojado resultados mixtos en el complejo conflicto entre EE. UU. e Irán. Mientras el canciller iraní, Abás Araqchi, calificó de “constructiva” la ronda de diálogo al acordar líneas generales para un posible pacto nuclear, la Casa Blanca mantiene una postura de cautela extrema.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, enfrió las expectativas al señalar que, si bien hay disposición para seguir negociando, Irán aún se niega a reconocer las “líneas rojas” establecidas por el presidente Donald Trump. Estas exigencias van más allá del tema atómico, pues Washington demanda límites al programa de misiles balísticos y el cese del apoyo a milicias regionales.
Tensión militar en el Estrecho de Ormuz
A pesar de la mesa de diálogo, el lenguaje bélico no ha cesado:
- Advertencia del Ayatolá: Ali Jamenei minimizó el despliegue de los portaviones USS Abraham Lincoln y USS Gerald R. Ford, advirtiendo que Irán posee armas capaces de hundirlos.
- Bloqueo marítimo: Los Guardianes de la Revolución iniciaron ejercicios militares y anunciaron el cierre parcial del Estrecho de Ormuz por “seguridad”, una medida que pone en jaque el tránsito de una quinta parte del petróleo mundial.
- Presión económica: Teherán enfrenta un dilema existencial; necesita el levantamiento de sanciones para frenar la crisis interna, pero teme que ceder comprometa su estructura ideológica y militar.
La oferta de Teherán: Verificación total
En un intento por destrabar las sanciones, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, reiteró que su país no busca armas nucleares y se mostró abierto a verificaciones internacionales exhaustivas. Irán propone negociar su reserva de más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido a cambio de un alivio económico inmediato.
Sin embargo, la presencia de figuras clave como Jared Kushner y Steve Witkoff en la delegación de EE. UU. subraya que el gobierno de Trump no aceptará un acuerdo parcial. La diplomacia camina por la cuerda floja, con la advertencia de Vance resonando en el ambiente: el presidente se reserva el derecho de decidir cuándo la vía política ha llegado a su fin.







