
¿Masa pegada o tamal perfecto? Aprende cómo saber si un tamal ya está listo con estos secretos de abuela. ¡Evita que te queden crudos o secos!
¡Dile adiós al chisme y hola a la cocción perfecta!
¡QUE NO TE QUEDEN CRUDOS! El truco infalible para saber si un tamal ya está listo y evitar el oso con la familia. Hacer tamales es un arte, pero lograr que queden en su punto es casi una ciencia. A todos nos ha pasado: sacas el tamal con toda la ilusión, lo abres y… ¡pum!, una masa aguada y pegajosa que parece que sigue cruda. Para que no le eches la culpa a la “mala vibra” o al chisme cerca de la vaporera, aquí te decimos la verdad técnica de cómo saber si un tamal ya está listo.
No dejes que el esfuerzo de batir la manteca se vaya a la basura por un descuido en la lumbre.
La prueba de fuego: El secreto de la hoja
Olvídate de adivinar. El indicador número uno de que tu tamal es digno de servirse es la hoja.
- El desprendimiento fácil: Si al abrir el tamal la hoja se resbala y deja la masa limpiecita y firme, ¡ya estás del otro lado!
- El color y olor: La masa debe verse mate (no brillante ni traslúcida) y debe inundar tu cocina con ese olor inconfundible a maíz cocido.
- El truco del reposo: ¡Ojo aquí! Nunca juzgues un tamal recién salido del fuego. Debes dejarlo reposar 10 minutos tapado. En ese tiempo la masa se asienta y agarra la firmeza necesaria.
“Si la masa se queda pegada a la hoja como si fuera pegamento, regrésalo a la olla: a ese tamal todavía le falta lumbre”.
¿Por qué tus tamales “no quieren” cocerse?
Si llevas dos horas y siguen crudos, algo estás haciendo mal. Checa estos puntos críticos:
- El agua se acabó: Si no hay agua, no hay vapor. Pon una moneda en el fondo de la vaporera; mientras la oigas “bailar”, vas bien. Si se calla, ¡corre por agua caliente!
- Exceso de relleno: Si les pusiste mucha carne o salsa, la masa se comprime y el calor no llega al centro. Los tamales “atascados” tardan el doble.
- El fuego está muy bajo: Necesitas un hervor suave pero constante. Si solo está tibio, el tamal nunca va a amarrar.
El truco del “remedio” rápido
Si después de revisar te das cuenta de que siguen crudos, no entres en pánico. Acomódalos de nuevo sin que queden tan apretados, tapa la olla con una bolsa de plástico limpia (para atrapar todo el vapor) y dales 15 a 20 minutos más a fuego medio.
Con estos consejos de cómo saber si un tamal ya está listo, te vas a graduar como experto tamalero y vas a evitar que tu familia termine con dolor de panza por comer masa cruda.







