Se volvió adicta a las cirugías estéticas en su afán por parecer muñeca inflable

Se volvió adicta a las cirugías estéticas en su afán por parecer muñeca inflable

Comenzó a operarse desde los 21 años y a la fecha ha gastado más de 100 mil dólares para verse como una muñeca

Mary Magdalene es una modelo que ha revelado en diversas ocasiones su deseo por parecer muñeca inflable, por lo que ha invertido una fortuna en cirugías estéticas.

Mary es originaria de Toronto, Canadá, y comenzó a operarse desde que tenía 21 años, pero su adicción a la cirugía estética casi la mata pues uno de sus procedimientos tuvo que recibir dos transfusiones de sangre.

En agosto del año pasado, la modelo de Instagram reveló que, hasta entonces, había gastado $100,000 dólares en cirugías plásticas.

Mary Magdalene se ha sometido a una interminable lista de cirugías, entre las que destacan un levantamiento de cejas, un aumento de senos (tres en realidad), varias filtraciones para quitarse grasa que se transfirió a sus mejillas y labios, tres operaciones de nariz, 20 carillas dentales e innumerables rellenos labiales.

También se inyectó ácido hialurónico que le da juventud a sus mejillas y varios levantamientos de glúteos. Sin embargo el procedimiento más extraño que se ha practicado fue por su ganas de tener «la vagina más gorda del mundo».

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Mary ha dejado muy en claro que no se arrepiente, incluso dice que sus modificaciones acumuladas realmente han aumentado su creatividad y seguirá siendo adicta al bisturí.

La modelo cuenta con 162 mil seguidores en Instagram,y a menudo promete a sus seguidores que les revelará su vagina hecha a la medida. Aunque ha admitido que todavía no está lista para mostrar sus partes privadas ante todo el mundo.

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