
¡Sin sobrevivientes! Encuentran el avión Beechcraft 1900 estrellado cerca de la frontera con Venezuela. Un congresista murió en el impacto
¡Vuelo a la muerte! El Beechcraft 1900 se hizo pedazos en el Catatumbo
¡TRAGEDIA EN LA MONTAÑA! Hallan avión destrozado en zona guerrillera de Colombia: 15 muertos y un congresista entre las víctimas. Lo que debía ser un salto de apenas 23 minutos entre Cúcuta y Ocaña se convirtió en una tumba de metal. Este miércoles, el silencio de las montañas del Norte de Santander fue roto por el impacto de un avión bimotor de la aerolínea estatal Satena que, minutos antes de aterrizar, desapareció de los radares para nunca volver.
Tras horas de angustia, la Fuerza Aeroespacial Colombiana confirmó la peor de las noticias: la aeronave fue localizada hecha chatarra en una zona de difícil acceso y no hay un solo sobreviviente. Los 15 ocupantes perdieron la vida de forma instantánea en lo que ya se califica como una tragedia aérea en Colombia.
Políticos y “zonas rojas”: El cóctel del desastre
El siniestro ha provocado un terremoto político en el país sudamericano. Entre los restos humeantes de la aeronave se confirmó el fallecimiento de:
- Diógenes Quintero: Congresista del Partido de la U, cuya muerte ha dejado en shock al Capitolio.
- Carlos Salcedo: Candidato a las próximas elecciones legislativas que buscaba votos en la región.
El lugar del impacto no podría ser más peligroso. El avión cayó en una zona montañosa infestada de cultivos de hoja de coca y bajo el bota de grupos armados ilegales. La guerrilla del ELN y disidencias de las FARC dominan el terreno, lo que ha complicado las labores de rescate de los cuerpos por parte de los militares.
“No hay sobrevivientes. Estamos desplegando todo el poder aéreo para recuperar los cadáveres en una zona de alta peligrosidad”, informó un funcionario de la Aeronáutica Civil.
¿Falla mecánica o atentado? Las dudas sobre el Beechcraft
Aunque el Beechcraft 1900 es una aeronave robusta capaz de volar a más de 400 km/h, algo salió terriblemente mal. Hasta el momento, las autoridades no han querido confirmar si se trató de una falla técnica, el mal clima de la cordillera o si el avión fue blanco de algún ataque desde tierra, dada la presencia de grupos criminales en la ruta.
La empresa Searca, dueña del aparato, ha guardado un silencio sepulcral mientras las familias de las 15 víctimas esperan que los helicópteros de la Fuerza Aérea logren sacar los restos de sus seres queridos de las garras de la selva y la guerra.
La tragedia aérea en Colombia vuelve a poner de luto al continente, recordando que en las fronteras calientes, el peligro viaja incluso por el aire.







