
El presidente Donald Trump aseguró que médicos de la Casa Blanca confirmaron su “salud perfecta” y una calificación total en una prueba cognitiva, tras especulaciones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a defender públicamente su condición física y mental al asegurar que se encuentra en un estado óptimo de salud y que aprobó, con calificación perfecta, una evaluación cognitiva reciente. Las declaraciones se dan en un contexto de cuestionamientos mediáticos por moretones visibles en su mano derecha y por versiones sobre estudios médicos practicados en meses anteriores.
A través de una publicación en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que los médicos de la Casa Blanca le comunicaron resultados favorables tras una revisión médica. “Los médicos de la Casa Blanca acaban de informarme que gozo de una ‘SALUD PERFECTA’ y que obtuve una calificación excelente (es decir, respondí correctamente al 100% de las preguntas) en mi examen cognitivo por tercera vez consecutiva”, escribió Trump. En el mismo mensaje sostuvo que ningún presidente o vicepresidente previo se había sometido a una evaluación de este tipo.
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Las declaraciones del presidente se produjeron un día después de la difusión de una entrevista con The Wall Street Journal, en la que Trump, de 79 años, abordó las versiones sobre los hematomas en su mano. En ese diálogo, atribuyó las marcas al consumo regular de aspirina y rechazó que se hubiera quedado dormido durante actos públicos transmitidos por televisión. Según explicó, únicamente “cerró los ojos” como un “método de relajación”.
Durante la entrevista, Trump reconoció que consume una dosis diaria de 325 miligramos de aspirina, superior a la que comúnmente se recomienda con fines preventivos. Aseguró que la ingesta forma parte de una rutina de años para reducir el riesgo de coágulos y proteger su salud cardiovascular. Especialistas señalan que el uso prolongado del medicamento puede favorecer la aparición de moretones.
La Casa Blanca ya había respondido en diciembre a cuestionamientos sobre el tema, al indicar que los hematomas podían relacionarse tanto con la aspirina como con una agenda intensa de saludos y apretones de manos. En ese momento, se descartaron complicaciones médicas adicionales.
Trump también aclaró versiones contradictorias sobre un estudio médico realizado en octubre. Inicialmente lo describió como una resonancia magnética, aunque posteriormente precisó que se trató de una tomografía computarizada. La portavoz presidencial indicó que el procedimiento fue preventivo y que no se detectaron anomalías cardiovasculares, de acuerdo con reportes de la prensa estadounidense.
En su mensaje más reciente, el presidente propuso que todos los aspirantes a la presidencia y vicepresidencia se sometan a una evaluación cognitiva “sólida, significativa y confiable”, en una nueva crítica dirigida a su antecesor Joe Biden. El tema de la salud de los mandatarios continúa siendo un punto central del debate político en Estados Unidos, particularmente por la edad de sus principales líderes y la exigencia de mayor transparencia médica.







