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Día Mundial de la Libertad de Prensa: 5 historias de censura y muerte

En casi todos los países existen campañas de estigmatización, enarboladas por líderes democráticos que buscan restar credibilidad a la prensa

En el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) compartió un mensaje en el que reflexiona acerca de los constantes riesgos a los que está sometido el ejercicio del periodismo en la región, la cual no puede celebrarse mientras existan la censura y los crímenes contra profesionales que desempeñan su labor.

No podemos celebrar cuando los regímenes autoritarios de Daniel Ortega en Nicaragua, Nicolás Maduro en Venezuela y Miguel Díaz-Canel en Cuba, reprimen, censuran la libertad de prensa y la libertad de expresión“, afirma María Elvira Domínguez, presidenta de la SIP.

El organismo advierte que la censura oficial en Venezuelairrespeta el derecho de los ciudadanos a acceder a información a través de cualquier medio y plataforma“, mientras que en Nicaragua, “el régimen ha allanado, clausurado y confiscado medios de comunicación y por efecto del acoso oficial, más de 60 periodistas buscaron refugio en otros países“.

Asimismo, destacó la situación de asesinatos a periodistas en diversos países de América Latina como México, Brasil, Colombia, Honduras y Estados Unidos, en donde desde mayo de 2018 fueron muertos 26 periodistas en “crímenes perpetrados por funcionarios corruptos, bandas del crimen organizado y delincuentes que han querido silenciar sus denuncias“, denuncia la SIP.

María Elvira Domínguez destaca en su mensaje que en casi todos los países de la región existen campañas de estigmatización, enarboladas por líderes democráticos que buscan restar credibilidad a la prensa para gobernar con mayores comodidades.

En el caso de México, añade el comunicado, el sistema de protección y seguridad de periodistas ha fallado y es ineficiente.

No podemos estar satisfechos cuando la mayoría de los crímenes contra periodistas permanece en la impunidad total“, se lee.

En este marco, te presentamos 5 historias de periodistas asesinados en todo el mundo en lo que refleja y claro acto de censura.

Estanislao Rico Ariza (España)

También conocido por su seudónimo Francisco de Paula Calderón fue un periodista, escritor y sindicalista español, militante carlista y de los Sindicatos Libres, asesinado en 1936.

Durante la Dictadura de Primo de Rivera, Rico Ariza defendió que los obreros tuvieran un papel fundamental como factores de la vida nacional con perspectiva global, destacando el avance del productivismo corporativo y estatalista, por encima del exclusivismo obrerista de épocas anteriores.

Con motivo de un mitin organizado por la Comunión Tradicionalista para el día 8 de mayo de 1932 en el teatro Bosque de Barcelona, Rico Ariza se destacó como uno de los oradores más relevantes de la Comunión Tradicionalista de Cataluña y fue acusado de haber participado en los preparativos de un supuesto complot monárquico para atentar contra el presidente del gobierno Manuel Azaña.

Fue detenido el 10 de julio y puesto en libertad el día 15,luego de que no se le comprobara ningún cargo.

En las columnas de El Correo Catalán señaló los abusos a los que había sido sometido y las acusaciones infundadas que se le hacían.

Estallada la Guerra Civil, el 24 de noviembre de 1936 Rico Ariza fue detenido y llevado a la checa de San Elías donde sería asesinado dos días después en el cementerio de Moncada.

Farag Foda (Egipto)

En los años 80, este periodista y escritor adquirió notoriedad al pronunciarse contra la islamización de las sociedades musulmanas.

En sus libros y artículos periodísticos criticaba a los islamistas, ponía en entredicho la versión oficial de la historia del islam y defendía el laicismo y la democracia liberal.

El 3 de junio de 1992 un consejo de ulemas de la Universidad de al-Azhar emitió un comunicado en el que el Foda era acusado de blasfemia. Cinco días más tarde, dos miembros del grupo terrorista al-Yama’a al-Islamiyya entraron en la oficina de Foda y lo mataron a tiros.

Ma’mun al-Hudhaybi, entonces líder de la organización de los Hermanos Musulmanes, fue uno de los primeros en celebrar el crimen.

El consejo de ulemas de al-Azhar publicó ¿Quién mató a Farag Foda? Su conclusión era que la víctima había provocado su propia muerte.

Natalia Estemírova (Rusia)

Fue una activista pro derechos humanos, ganadora de premios, quien era miembro de la junta de la organización rusa Memorial que trabaja a favor de los derechos humanos.

Se graduó en historia en la Universidad de Grozni, Chechenia, y enseñó historia en una escuela secundaria local hasta 1998.

En 1991, trabajó como corresponsal para el periódico local “La Voz del trabajador” en Grozny, además de filmar 13 documentales cortos sobre las víctimas de las prácticas punitivas en Rusia.

Siendo viuda de un policía checheno, reunió datos sobre violaciones a los derechos humanos desde el comienzo de la Segunda Guerra Chechena en 1999.

En el año 2000, se convirtió en representante por Movimiento de Derechos Humanos en su nativo Grozni donde visitó muchos hospitales en Chechenia e Ingushetia, filmando a los niños víctimas de la guerra y mostrándolos en cientos de fotografías.

En octubre de 2007, fue galardonada con el primer Premio Anna Politkóvskaya por llegar a todas las mujeres durante la guerra.

El 15 de julio de 2009 alrededor de las 8.30 a.m., Estemírova fue secuestrada de su casa en Grozni, en un momento en que estaba trabajando en casos “extremadamente sensibles” de abusos contra los derechos humanos en Chechenia.

Dos testigos afirmaron haber visto que Estermírova fue empujada al interior de un automóvil, mientras gritaba que estaba siendo secuestrada.

A las 4.30 p.m., fue encontrada con heridas de bala en la cabeza y el tórax en una zona boscosa a unos cien metros de la carretera federal Autopista M29 Cáucaso, cerca del pueblo de Gazi-Yurt, Nazrán.

Mohammed Nabbous (Libia)

Fue un bloguero y periodista que con el inicio de la rebelión en Libia de 2011, fundó Libya Alhurra TV, la primera televisión privada establecida en el territorio controlado por el Consejo Nacional de Transición.

Nabbous fue el contacto principal de muchos medios de comunicación internacionales en busca de información sobre la situación en Libia y fue el fundador de la estación de televisión independiente de Internet, Libya Alhurra TV, con radiodifusión en Livestream.com.

Fue señalado como “la cara del periodismo ciudadano libio”, pues su estación de noticias online de Nabbous fue la única saliendo de Bengazhi cuando Muamar el Gadafi cortó la comunicación por Internet luego del inicio del levantamiento en febrero de 2011.

Utilizando una conexión satelital ilegal, Nabbous era capaz de evitar el bloqueo gubernamental de Internet para transmitir vídeos en directo desde Bengasi al mundo.

Se cree que Nabbous fue asesinado por las fuerzas leales al dictador Gadafi en Bengazhi, mientras informaba sobre las falsas afirmaciones de un alto el fuego hecha por el régimen en respuesta a la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.3​8​

El bloguero fue asesinado de un disparo en la cabeza por francotiradores poco después de la exposición de los informes falsos del régimen de Gadafi relacionados con la declaración de alto el fuego.

La esposa de Nabbous anunció su muerte en un vídeo en Libya Alhurra TV.10​11​

Gregorio Jiménez de la Cruz (México)

Periodista y fotógrafo mexicano asesinado​ en el estado de Veracruz, que él había descrito como el más peligroso del país.

Era el corresponsal del área criminal y policíaca por la agencia de noticias Notisur, además de para el periódico El Liberal del Sur y algunos otros de Villa de Allende.

Entre otros temas, informó profusamente sobre los secuestros y la violencia contra los emigrantes, firmando muchos de sus artículos con el pseudónimo “The Panther” por cuestión de seguridad.

Durante los meses inmediatos a su secuestro escribió sobre los crímenes de El Palmar, un bar de Coatzacoalcos propiedad de Teresa Hernández Cruz, y el secuestro de su amigo Ernesto Ruiz Guillén, ocurrido el 18 de enero de 2014.5

Como una labor adicional como fotógrafo de fiestas, bodas, graduaciones, etcétera para poder sobrevivir.

Goyo Jiménez fue secuestrado en su propio domicilio del distrito de Villa Allende, municipio de Coatzacoalcos, Veracruz, el 5 de febrero de 2014, delante de su familia, por unos encapuchados que le reconocieron con la frase “este es el fotógrafo” antes de introducirlo a la fuerza en su vehículo y llevárselo.

Los periodistas de Veracruz se manifestaron a su favor exigiendo su liberación. Seis días después apareció su cuerpo en una zanja, junto a dos desconocidos, uno de los cuales fue identificado después como su amigo Ernesto Ruiz Guillén, un conocido dirigente social sobre cuyo secuestro había escrito Goyo.

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