
El senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía, nos explica con precisión estratégica el alcance de la NOM-251-SE-2025 (Industria de la construcción [Productos de acero] que implica especificaciones, métodos de prueba e información comercial), la nueva Norma Oficial Mexicana publicada en el Diario Oficial de la Federación el 13 de febrero de 2026.
La NOM-251 de acero: seguridad nacional, industria fuerte y nearshoring con calidad. Esta regulación establece especificaciones técnicas obligatorias, métodos de prueba, criterios de desempeño y etiquetado para varillas, perfiles, mallas y demás productos de acero destinados a la construcción. El senador expone por qué esta norma trasciende lo técnico: es una herramienta de política pública que protege vidas, ordena el mercado, fortalece la industria nacional y posiciona a México en la era del nearshoring y el T-MEC.
Senador, ¿podría explicarnos qué es la NOM-251 y por qué representa un punto de inflexión para México?
Senador Emmanuel Reyes Carmona: Claro. La NOM-251-SE-2025 es la Norma Oficial Mexicana titulada Industria de la construcción [Productos de acero], que comprende especificaciones técnicas, métodos de prueba e información comercial. Es de carácter obligatorio y regula todos los productos de acero que se fabriquen, importen o comercialicen en México para uso en obras de construcción y edificación: varillas corrugadas, mallas electrosoldadas, armaduras para castillos, perfiles estructurales, tubos, lámina galvanizada, torones y cables de pretensado, entre otros.
Pero más allá de su dimensión técnica, estamos ante una norma con implicaciones estructurales. Es, en esencia, una herramienta de política pública que incide en tres grandes planos: seguridad nacional, ordenamiento del mercado y fortalecimiento industrial. En un país con alta actividad sísmica como México, la calidad del acero no es un lujo ni un asunto técnico aislado; es un factor directamente vinculado con la vida de las personas. Durante años existió un vacío, o cuando menos una debilidad, en la supervisión de estos materiales. Esta norma viene a cerrar esa brecha y a establecer un estándar obligatorio que no admite excepciones.
Se habla de que esta norma combate prácticas fraudulentas y otorga certeza jurídica. ¿Cómo opera en ese sentido?
ERC: La clave está en que fija un piso mínimo obligatorio para todos los actores del mercado. Antes existía una asimetría importante: empresas que cumplían estándares internacionales competían con productos de menor calidad, muchas veces sin trazabilidad clara o incluso adulterados. Eso generaba no solo competencia desleal, sino riesgos estructurales graves. Con la NOM-251, cualquier producto de acero que se comercialice en México deberá acreditar especificaciones verificables de calidad, dimensiones y propiedades mecánicas y químicas. Además, deberá llevar un etiquetado claro y permanente en español que incluya el nombre o razón social del fabricante o importador, la marca comercial, el número de lote, el grado del acero, la referencia expresa a la NOM-251-SE-2025 y la contraseña oficial “NOM”. Esto reduce significativamente la posibilidad de fraude y la circulación de materiales de baja calidad que ingresaban al mercado por precio y no por desempeño. Además, genera certeza jurídica para inversionistas, desarrolladores y constructores. Ahora existen reglas claras, medibles y exigibles, lo que eleva la confianza en todo el ecosistema de la construcción, tanto público como privado.
También se ha mencionado que la norma protege a la industria nacional y funciona como una barrera no arancelaria. ¿Cómo se conecta esto con el nearshoring?
ERC: México atraviesa una coyuntura histórica con el fenómeno del nearshoring. Estamos viendo la relocalización de cadenas productivas hacia América del Norte y México es uno de los principales beneficiarios. En ese contexto, la NOM-251 cumple una función estratégica: garantizar que toda la infraestructura asociada a estas inversiones, parques industriales, plantas, centros logísticos, se construya bajo estándares de clase mundial. Eso manda una señal inequívoca: en México se puede invertir con confianza porque existen reglas técnicas sólidas. Y, al mismo tiempo, fortalece a la industria nacional del acero al elevar el estándar de entrada al mercado.
Es importante subrayar que no se trata de una medida proteccionista en el sentido clásico, sino de una regulación técnica que exige calidad. Pero en la práctica sí opera como una barrera no arancelaria frente a productos que no cumplen esos estándares, particularmente aquellos de origen incierto o vinculados a prácticas de triangulación.
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Hablemos del calendario de implementación. ¿Cómo se dará este proceso?
ERC: La norma fue publicada el 13 de febrero de 2026 en el Diario Oficial de la Federación, aunque su entrada en vigor será gradual. En agosto de 2026 comenzará una primera fase con la activación de seis disposiciones clave; en agosto de 2027 entrará en vigor el resto del paquete normativo. Este diseño no es casual. El sector de la construcción es complejo, con múltiples cadenas de suministro, y requiere un periodo de adaptación. La gradualidad permite que empresas, fabricantes, importadores y organismos certificadores ajusten sus procesos sin generar disrupciones severas en el mercado.
En el contexto del T-MEC, ¿qué papel juega esta norma?
ERC: Un papel fundamental. México está apostando por fortalecer el contenido nacional y garantizar estándares de calidad alineados con los de sus socios comerciales: Estados Unidos y Canadá. La Norma refuerza la trazabilidad del acero, lo que resulta indispensable para evitar señalamientos sobre el origen de los productos, sobre todo en un entorno donde ha habido cuestionamientos respecto a la triangulación de acero asiático. Con esto, México no solo cumple, sino que eleva su propio estándar. Eso fortalece su posición en la región y contribuye a consolidar un bloque competitivo frente a otras partes del mundo.
Precisamente sobre ese punto, ¿cuáles son los riesgos si la norma no se implementa correctamente, en particular en lo relativo a la triangulación?
ERC: El principal riesgo es que surjan mecanismos paralelos para evadir la regulación: contrabando técnico, certificaciones simuladas o mercados informales. Contamos hoy con 11 organismos acreditados para la certificación del acero, que son pieza fundamental en este proceso: el IMNC (Instituto Mexicano de Normalización y Certificación), NYCE (Normalización y Certificación), ANCE (Asociación de Normalización y Certificación), American Trust Register, S.C., Bureau Veritas Mexicana, S.A. de C.V., SGS de México, S.A. de C.V., Cotecna Mexicana, S.A. de C.V., Intertek Testing Services de México, S.A. de C.V., IQSR (International Quality System Registrars), AENOR México y CANACERO, a través de la promoción de normas NMX-B. Sin embargo, el sistema enfrenta retos importantes: concentración de capacidades, especialización técnica limitada en algunos nichos y escasez de personal calificado. Por eso, la implementación de la NOM-251 no puede entenderse solo como una obligación normativa, sino como un proceso integral que exige fortalecer la infraestructura institucional de certificación.
Finalmente, senador, ¿cómo resumiría el impacto de esta norma en el futuro económico de México?
ERC: La NOM-251 es mucho más que una regulación técnica. Es una pieza clave en la construcción de un nuevo modelo industrial para el país. Garantiza seguridad para las personas, certeza para las inversiones y condiciones de competencia justa para la industria nacional. Además, posiciona a México como un país que no compite por costos bajos, sino por calidad y confiabilidad. Si se implementa con rigor, esta norma será un pilar en la consolidación de México como potencia industrial en el contexto del nearshoring y el T-MEC.
En ese sentido, la Norma presentada es mucho más que una Norma técnica: es una apuesta decidida por la calidad, la seguridad y el fortalecimiento de la industria nacional. Al alinear sus regulaciones con estándares internacionales y reforzar la trazabilidad de sus productos, México fortalece su rol dentro del T-MEC, combate prácticas irregulares como la triangulación y demuestra que su vocación industrial no es de bajo costo, sino de alta confiabilidad. Si se implementa con firmeza y vigilancia efectiva, la NOM-251 marcará un antes y un después en la historia del sector de la construcción y de la industria acerera mexicana.
Por Hugo Hinojosa







