En los últimos años, los accesorios han dejado de ser solo funcionales para convertirse en una extensión bastante clara del estilo personal. Hoy domina una estética más relajada: piezas ligeras, fáciles de llevar y que se adaptan a distintos momentos del día sin sentirse forzadas. La comodidad ya no está peleada con el estilo, y eso se nota especialmente en lo que cargamos todos los días.

Dentro de esa línea, empiezan a destacar las mochilas y bolsas con siluetas más suaves y materiales ligeras. Hay una clara inclinación hacia lo menos estructurado, hacia formas que se sienten más orgánicas y en movimiento, casi como si tomaran inspiración de elementos ligeros, etéreos. No es solo un tema visual, también tiene que ver con cómo se integran al ritmo cotidiano: no pesan visualmente, no complican el outfit y funcionan en distintos contextos.
Es ahí donde Herschel se sube a esta tendencia con su línea Cloudform. Propone una línea que encaja con esta idea de ligereza y fluidez, más alineada con cómo se está viviendo la moda hoy: práctica, versátil y sin rigidez.

Entre backpacks, crossbody y duffles, la colección cubre desde lo cotidiano hasta lo más dinámico.
Al final, la clave para llevarlas está en lo natural. Funcionan con básicos —denim, prendas amplias, capas ligeras— pero también pueden contrastar bien con looks más estructurados. Se trata de destacar el accesorio en sí, de cómo acompaña el día a día sin estorbar, sumando desde lo sutil.
Toda esta colección la puedes encontrar de venta en Liverpool y Palacio de Hierro.

