
Durante su visita a China, Vladímir Putin y Xi Jinping acordaron fortalecer la cooperación económica y rechazar sanciones que afectan el comercio global
El presidente ruso, Vladímir Putin, arribó a China para consolidar la cooperación con su homólogo Xi Jinping y expresar su rechazo a las sanciones comerciales que calificó de “discriminatorias” y que limitan el desarrollo económico internacional. En una entrevista con la agencia Xinhua, Putin aseguró que Moscú y Pekín trabajarán de manera conjunta para eliminar barreras comerciales y fomentar un comercio más fluido entre ambos países.
Putin permanecerá en China desde el domingo hasta el miércoles, en una visita catalogada por el Kremlin como “sin precedentes”. El mandatario participará primero en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin, ciudad portuaria estratégica, y posteriormente se trasladará a Pekín para mantener conversaciones bilaterales con Xi Jinping. Durante su estancia en la capital china, asistirá también a un desfile militar que conmemora el fin de la Segunda Guerra Mundial y la rendición de Japón.
Te puede interesar: Rusia y Corea del Norte estrechan alianza militar y tecnológica
“La cooperación económica y la colaboración comercial e industrial entre nuestros países están avanzando en múltiples ámbitos”, señaló Putin, quien agregó: “Durante mi próxima visita, discutiremos nuevas perspectivas de cooperación mutuamente beneficiosa y medidas para intensificarla en beneficio de los pueblos de Rusia y China”.
Este viaje marca la primera visita de Putin a China desde mayo del año pasado y se da en un momento crítico, cuando busca contrarrestar la desaceleración del comercio bilateral. Desde la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, las relaciones con los países occidentales se tensaron, pero China se mantuvo como un aliado clave, adquiriendo petróleo ruso y suministrando productos que van desde automóviles hasta aparatos electrónicos. Gracias a esta cooperación, el comercio entre ambos países alcanzó un récord de 245 mil millones de dólares en 2024.
Desde 2022, Rusia y China han declarado una asociación estratégica “sin límites” y en la última década sus líderes se han reunido más de 40 veces, consolidando una relación que busca contrarrestar sanciones y promover proyectos económicos conjuntos en un contexto internacional cada vez más polarizado.