El día en que Nelson Mandela renunció a la libertad

El día en que Nelson Mandela renunció a la libertad
El día en que Nelson Mandela renunció a la libertad

Fiel a sus ideales Nelson Mandela declinó la oferta de libertad que le ofrecieron a cambio de abandonar su lucha, pese a que llevaba 23 años preso

La verdadera libertad consiste en poder disfrutar todos los derechos humanos y fue justo lo que Nelson Mandela vio cuando rechazó una oferta para salir de prisión el 10 de febrero de 1985.

Encarcelado desde 1962, Mandela se dio cuenta de que estar en las calles no serviría de nada sino podía luchar por los derechos de sus pueblo, cuando declinó el ofrecimiento dijo que permanecería en la cárcel hasta que su pueblo fuera libre.

¿Quién preferiría estar preso a salir a la calle? Alguien que sabe que el racismo es la peor cárcel que hay y quien no sólo desea para él, sino para su pueblo entero la verdadera libertad.

La condición para ser libre era que renunciaran al empleo de la violencia para lograr el derrocamiento del Gobierno minoritario blanco. Pero Mandela mandó un mensaje con su hija Zinzi, el cual fue leído ante 6000 negros.

En él decía que no podía ni quería hacer promesas mientras el régimen sudafricano no desmantele el sistema de segregación racial. Además aseguraba que él no era un hombre violento.

El encarcelamiento de Mandela

En un país ampliamente racista, que vivía un gobierno que acentuó esto, un abogado negro, hijo de un jefe de tribu resultaba bastante incómodo, en 1944 comenzó a militar en el partido del Congreso Nacional Africano (ANC), que buscaba la inclusión de los negros en Sedáfrica.

Sus actos proselitistas y la persecución contra el ANC hicieron que fuera detenido junto con otros líderes.

El 12 de junio de 1964 fue condenado a cadena perpetua y enviado a Robben Island (posteriormente es trasladado a la cárcel de Pollsmoor y luego a la cárcel Victor Verster).

Pero ni las celdas pudieron detener su lucha, desde la cárcel, dentro de sus posibilidades, continuó trabajando por la igualdad de los negros, su número de prisionero, el 466/64, se convirtió en un símbolo mundial de libertad.

La verdadera libertad

El 11 de febrero de 1990, tras 27 años en prisión, Nelson Mandela salió de la cárcel, pero fue una respuesta que le dio al presidente estadounidense Bill Clinton, la que demostró que era un hombre realmente libre.

Clinton le preguntó si después de tantos años en la cárcel no odiaba a todos los responsables, ésta fue la respuesta:

«Absolutamente sí, porque ellos me tuvieron preso por tanto tiempo. Fui abusado, no vi a mis hijos crecer, perdí mi matrimonio y los mejores años de mi vida. Estaba enojado y tenía miedo, porque no había estado libre hacía mucho tiempo. Pero cuando estaba cerca del auto que me llevaría lejos, descubrí que cuando cruzara la puerta, si yo seguía odiándolos, ellos todavía me tendrían. Yo quería ser libre y entonces, lo deje ir«, respondió Mandela.

Además este luchador social tuvo otro logro enorme: la cárcel no logró romper su espíritu, su moral y sus creencias salieron intactas.

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Un poco de justicia

En 1993 recibió el Premio Nobel de la Paz, junto con F.W. de Klerk.

Pero en 1994 tomó posesión como primer presidente democráticamente elegido de Sudáfrica, puesto que ocupa durante un solo mandato, hasta 1999.

DMS

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