¡La verdad sea dicha!

¡La verdad sea dicha!
¡La verdad sea dicha!

¿Que es la transición? ¿Qué tan largo es el periodo entre ganar una elección y asumir el poder?

En nuestro sistema electoral, el futuro presidente recibe el apoyo ciudadano la primera semana de julio, usualmente los primeros días de agosto obtiene la constancia de mayoría y la asunción del poder se confecciona el primero de diciembre. Si analizamos la duración de las campañas políticas podemos observar que, el hoy presidente electo, permaneció 17 meses desde la presentación de su partido político hasta el inicio del proceso electoral, en campaña permanente. Esto deriva en el goce de espacios de aire y tierra para hacerse de adeptos, los cuales, posteriormente lo llevaron a ganar una elección: la tercera, era la vencida.

Hemos escuchado propuestas, el armado de los distintos escenarios para el próximo gabinete, posturas a favor y en contra de las negociaciones entre los grupos de interés nacional e internacional como el polémico Tratado de Libre Comercio de América del Norte, en fin, lo sustancial ahora, será el cumplimiento de las expectativas generadas entre los mexicanos que concedieron el voto a la llamada cuarta transformación. Una transición representa el convertir las promesas de campaña en hechos de gobierno. Con cuatro meses por delante, se deberá diseñar un plan estratégico de lo que será su mandato en el que la transformación de candidato a mandatario deberá surtir efecto. He aquí dos ejemplos: En lo que se refiere a la economía, ni el apoyo para jubilados, ni el estímulo para estudiantes, ni la generación de nuevos empleos están registrados en presupuesto alguno, la suma de todos, resultaría equivalente a un año de recaudación, nada más, en lo que respecta a estos aspectos.

En lo que se refiere a homicidios, el propuesto nuevo secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, expuso durante el foro de seguridad en Ciudad Juárez que los homicidios podrían reducirse hasta en un 50 por ciento durante los primeros tres años de la administración, esto, según cifras históricas, resulta imposible. Colombia, Ecuador y ciudades como Nueva York o Washington lograron esa hazaña en un periodo de nueve años y únicamente obtuvieron un 30 por ciento de lo proyectado. Entonces, habría que motivar a que las palabras o propuestas sean más cercanas a la realidad, de lo contrario, ante las altas expectativas, el escenario próximo hacia las elecciones intermedias, resultará adverso. El virtual presidente, López Obrador, ha recibido (dicho por él mismo) apoyo total de parte del actual jefe del ejecutivo, ¿será esto el preludio de exculparse mutuamente?

La verdad sea dicha, 30 millones de electores opinaron en las urnas que sí, es posible. A usted, amable lector, ¿que opinión le merece?

 

 

Claudia Mollinedo
Analista político y conductora de noticias

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@mollinedoficial

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