Acusan a sacerdote argentino de guardar semen de alumnos en frascos

El sacerdote obligaba a sus alumnos a masturbarse y a algunos niños les enseñaba cómo hacerlo.

Un caso de abuso sexual fue denunciado en Buenos Aires, Argentina y terminó con la detención de un sacerdote que trabajaba como profesor y confesor en un colegio privado de la ciudad.

Se trata de Raúl Anatoly Sidders, quien fue docente y sacerdote del Colegio San Vicente de Paúl, de La Plata y en mayo último fue trasladado a Misiones, donde aguarda ser nombrado capellán del Escuadrón XIII de Gendarmería Nacional en Puerto Iguazú.

También puede interesarte: China detecta material genético de COVID-19 en el semen

El sacerdote es investigado por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y circunstancias de realización.

Una mujer denunció haber sido abusada por el sacerdote entre el 2004 y el 2008, cuando la víctima tenía entre 11 y 14 año y asistía al establecimiento.

Según consta en el pedido de detención del sacerdote, el sacerdote abusó de la menor de 11 años “a quien hacía colocar sus manos en los bolsillos de la sotana y sentir su pene erecto, situaciones que acaecía en el patio de la institución y durante los recreos, que provocó un grave daño en la salud mental de la niña”.

La niña declaró que el sacerdote, durante la confesión, “me preguntaba si sabía masturbarme y como le decía que no, me explicó con sus dedos, sin tocarme, cómo tenía que hacer. Me sugirió que lo hiciera pensando en él y que en la próxima confesión le contara cómo me había sentido”.

Según relataron otros ex alumnos varones, el sacerdote era conocido como “Frasquito”, porque los obligaba a masturbarse para guardarse su semen en un frasco.

Contenido relacionado:

Especialistas advierten que calidad de semen en hombres ha bajado en los últimos 40 años

AFG

Tags: , ,

Trackback from your site.

Quienes Somos

Somos un equipo amplio de colaboradores y redactores capitaneados por Francisco Zea, que nos enfocamos en traer las noticias que importan, contadas como el lector quiere.

Comentarios Recientes