De la gloria al secuestro… ¿Qué fue de Nellie Campobello?

De la gloria al secuestro... ¿Qué fue de Nellie Campobello?

A mediados de los años 1980, la pregunta era la misma entre quienes la recordaban: ¿qué fue de Nellie Campobello? ¿Estaba viva o muerta?

Nellie Campobello desapareció súbitamente a mediados de los años 1980, así como sus pertenencias y valiosas pinturas de artistas como Diego Rivera y de José Clemente Orozco.

Tenía 84 años de edad y así comenzó uno de los mayores misterios que marcaron el último cuarto del siglo XX en México.

Nellie Campobello Morton nació el 7 de noviembre de 1900, en Villa Ocampo, Durango; probablemente con el nombre de pila de María Francisca Moya Luna.

Además de Villa Ocampo, vivió en Parral, en la ciudad de Chihuahua y en Laredo, Texas, llegando en 1923 a la Ciudad de México junto con su hermana Soledad, en donde estudió tomó clases de ballet y se vinculó con intelectuales y artistas como Federico García Lorca.

Así, Nellie Campobello además de ser una de las principales bailarinas en México, fundadora el 1931 de la Escuela Nacional de Danza que dirigiera por varias décadas y en 1943 creó el Ballet de la Ciudad de México, también escribió libros de poesía y sobre la Revolución Mexicana.

En 1983, Nellie Campobello se retiró como directora de la Escuela Nacional de Danza por problemas en su salud, y la última ocasión en que apareció en público fue en febrero de 1985, al ser presentada en un juzgado ante las crecientes versiones de que había sido secuestrada por María Cristina Belmont, su mano derecha, y el esposo de ésta, Claudio Fuentes Figueroa.

Dicha aparición, más atropellada que afortunada, solamente duró unos pocos minutos y los pocos que alcanzaron a verla, afirmaron que lucía afectada de sus facultades mentales. Se veía desconcertada, temblorosa, agotada y demacrada.

A mediados de los años 1980, la pregunta era la misma entre quienes la recordaban, en ese México devastado por el sismo geológico y político: ¿qué fue de Nellie Campobello? 

Quienes se daban un tiempo para reflexionar al respecto, solo expresaban que debía seguir viva, pues su pensión como funcionaria se seguía cobrando religiosamente cada mes.

Tras años de incógnita sobre el paradero de Nellie Campobello, ¡era como si se la hubiera tragado la tierra!, para febrero de 1998 se había anunciado que reaparecería en público en el Palacio de Bellas Artes para ser homenajeada, generando gran expectativa.

Sin embargo, la mujer de casi un siglo de vida nunca llegó y al final solo se dijo que siempre no se presentaría, ya que su médico no la dejó asistir.

Después de eso, las versiones sobre un secuestro cobraron mayor fuerza y entonces fue que se pidió que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal interviniera para resolver el misterio sobre el paradero de la coreógrafa y escritora; y gracias al hallazgo de restos humanos en el jardín de su casa, se descubrió que había muerto el 9 de julio de 1986 debido a la mala absorción de su intestino y un fulminante paro respiratorio y que sus restos habían sido enterrados en un panteón de Progreso de Obregón, en Hidalgo.

Sin embargo, pese a que la secretaria y su marido de ésta fueron acusados del secuestro y asesinato de Nellie campobello, únicamente pudieron comprobarles y condenarlos por haber cobrado por años la pensión.

Ella, la exalumna que en algún momento le pidió permiso para vivir con su esposo e hijos en el sótano de la Escuela Nacional de Danza,comenzando a infiltrarse poco a poco en toda su vida. Comenzando los años 1980, Belmont y su marido, sin pudor alguno se mudaron a la casa de Nellie Campobello ubicada en la calle Ezequiel Montes de la Colonia Tabacalera.

A la postre se supo que tras su retiro, María Cristina Belmont, que era una persona de su total confianza, se hizo cargo de ella, metiendo a su esposo a la casa de Campobello, para mantenerla alcoholizada y drogada, mientras los preciados objetos de la propiedad eran sacados uno a uno para ser vendidos. Los cuadros de Diego Rivera, de José Revueltas y los manuscritos de los Contemporáneos.

Hoy los restos de Nellie Campobello descansan en su natal Durango, quedando para la eternidad el legado de la artista y una de las historias más oscuras y tenebrosas del México moderno.

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